El Ministerio de Salud (Minsa), a través del Centro de Referencia en Citopatología Diagnóstica (CERCID), informó que se ha logrado reducir en más del 70 % la mora acumulada en la lectura de citologías en la región de salud de San Miguelito. La entidad señaló que los resultados forman parte de una estrategia para agilizar la atención.
Ganci informó que el CERCID, ubicado en el Policentro de Salud de San Isidro, desarrolla jornadas extraordinarias de lectura de citologías que integran a citotecnólogos del Minsa, la Caja de Seguro Social (CSS) y hospitales patronatos, mediante un esfuerzo interinstitucional que fortalece la capacidad diagnóstica del país.
La estrategia nacional busca eliminar la mora en la lectura de citologías cervicales (Papanicolaou), con el propósito de fortalecer la detección temprana del cáncer cervicouterino y garantizar diagnósticos oportunos a las mujeres en todo el país.
Plan progresivo nacional
El plan contempla extender progresivamente estas jornadas a las regiones de Panamá Norte, Panamá Centro y Panamá Oeste, hasta alcanzar cobertura nacional.
Asimismo, indicó que, para incrementar la productividad, se implementó un sistema de jornadas extraordinarias durante los fines de semana, lo que ha permitido alcanzar una capacidad de procesamiento de hasta 600 diagnósticos en un solo día.
El especialista destacó que el Minsa también avanza en la incorporación de herramientas tecnológicas, como sistemas de prediagnóstico asistidos por inteligencia artificial y el fortalecimiento de la red de telecitología, con el objetivo de agilizar el análisis de las muestras sin sustituir el criterio profesional.
En ese sentido, enfatizó que toda citología continuará siendo validada por un citotecnólogo idóneo y que los casos sospechosos o positivos serán confirmados por un médico patólogo, garantizando la calidad, confiabilidad y seguridad de cada diagnóstico.
Finalmente, el Dr. Ganci anunció que el Minsa mantiene una alianza con universidades públicas para la formación de 100 nuevos citotecnólogos, quienes serán distribuidos en las distintas regiones de salud, con prioridad en las comarcas indígenas y las áreas rurales de difícil acceso, fortaleciendo así la capacidad diagnóstica del país.



