El líder del grupo proiraní Hezbolá, Naim Qasem, condenó el acuerdo marco entre Estados Unidos, Israel y Líbano el sábado, y lo calificó de "grave error" por parte de Beirut, al punto que ese movimiento lo considera nulo y sin valor. En un comunicado, acusó a las autoridades libanesas de "legitimar" la ocupación israelí.
El líder pidió al gobierno que se retracte de "sus pecados, que están arruinando a Líbano".
En la visión de Qasem, Líbano "legitimó" la ocupación israelí "durante muchos años", lo que "incluso podría conducir a la anexión de estas tierras".
Hezbolá rechaza firmemente las negociaciones directas entre Líbano e Israel, que se mantienen desde abril.
Acuerdo con Israel: un primer paso
El alto el fuego del 17 de abril no logró detener los combates entre Israel y Hezbolá, pero la violencia disminuyó desde que Estados Unidos e Irán alcanzaron un memorando de entendimiento la semana pasada.
Irán insiste en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente debe incluir a Líbano.
El presidente libanés, Joseph Aoun, consideró el acuerdo alcanzado con Israel "un primer paso" para recuperar la soberanía de su país.
El acuerdo establece un proceso durante el cual las fuerzas armadas de Líbano deberán "restablecer una autoridad soberana efectiva sobre todo el territorio libanés, a la espera del verificado desarme de los grupos armados no estatales".
Clave para el desarme
Poco después de que se anunciara el pacto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró que las fuerzas de su país permanecerán en el territorio libanés ocupado "mientras Hezbolá no se haya desarmado".
Este mismo sábado, la presidenta de la Comisión Europea (brazo ejecutivo de la UE), Ursula Von der Leyen, saludó la firma del acuerdo.
"El próximo paso clave es el desarme de los grupos no estatales y la preservación de la soberanía y la integridad territorial del Líbano", añadió.



