El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este viernes que el ejército israelí permanecerá en territorio libanés “el tiempo necesario” y advirtió que el país “hará pagar un precio muy alto” al movimiento chií Hezbolá, tras la muerte de cuatro soldados israelíes en la zona fronteriza.
Israel mantiene presencia militar en el sur del Líbano
Netanyahu aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel continuarán desplegadas en la llamada “zona de seguridad” en el sur del Líbano, actualmente bajo control militar israelí.
El mandatario subrayó que esta presencia se mantendrá mientras sea necesario para garantizar la seguridad de las localidades del norte de Israel, situadas al otro lado de la frontera.
Advertencia directa a Hezbolá tras la muerte de soldados
El jefe de Gobierno israelí vinculó su postura a la reciente muerte de cuatro soldados en operaciones en la frontera norte, lo que ha intensificado la retórica militar entre ambas partes.
En paralelo, el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que Israel responderá con una “respuesta considerable” ante cualquier nuevo ataque atribuido a Hezbolá.
Hezbolá responde con cautela y dice estar en “vigilancia”
Por su parte, el movimiento Hezbolá, respaldado por Irán, indicó que se mantiene “vigilante” ante la situación en la frontera, sin anunciar por el momento una escalada directa.
El grupo armado ha sido uno de los principales actores en la tensión militar en la región, especialmente en el sur del Líbano, donde se han registrado intercambios de ataques en los últimos meses.





