Estados Unidos e Irán celebrarán este viernes en Suiza las primeras negociaciones para implementar el acuerdo firmado recientemente por ambos países con el objetivo de poner fin a la guerra que estalló el pasado 28 de febrero. El pacto contempla la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz, el alivio progresivo de las sanciones contra Teherán y un período de 60 días de diálogo sobre el programa nuclear iraní.
Aunque la firma del acuerdo estaba prevista inicialmente para realizarse en territorio suizo, finalmente fue suscrito a distancia por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian.
Trump firmó el documento durante una cena oficial en Francia junto al presidente francés, Emmanuel Macron, mientras que Pezeshkian lo hizo electrónicamente desde Teherán.
La reapertura del estrecho de Ormuz busca estabilizar la economía mundial
Uno de los puntos más importantes del acuerdo es la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético global.
El cierre de este paso estratégico durante el conflicto provocó una fuerte volatilidad en los mercados internacionales, ya que aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial transitaba por esta vía antes del inicio de la guerra.
La expectativa de una normalización del tránsito marítimo tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos. El precio del barril de Brent registró una caída superior al 2 % y se acercó nuevamente a los niveles previos al conflicto.
Acuerdo contempla alivio de sanciones y fondo de reconstrucción
El memorando también establece la suspensión de las sanciones estadounidenses relacionadas con la venta de petróleo iraní desde el momento de su firma.
Además, Washington se comprometió a eliminar progresivamente otras restricciones económicas si ambas partes alcanzan un acuerdo definitivo al término de las negociaciones previstas para los próximos 60 días.
Otro de los compromisos incluidos en el texto es la creación de un fondo de reconstrucción valorado en 300.000 millones de dólares para apoyar la recuperación de las zonas afectadas por el conflicto.
Programa nuclear iraní será uno de los principales temas
Las negociaciones técnicas se centrarán especialmente en el futuro del programa nuclear iraní.
Según el acuerdo, ambas partes discutirán mecanismos para gestionar las reservas de uranio enriquecido de Irán mediante procesos de dilución supervisados por la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Sin embargo, la diplomacia iraní dejó claro que su programa de misiles balísticos no formará parte de las conversaciones previstas durante los próximos dos meses.
Críticas y reacciones al acuerdo entre Washington y Teherán
El pacto ha generado fuertes críticas en sectores políticos y mediáticos de Estados Unidos, donde algunos consideran que las concesiones otorgadas podrían fortalecer al Gobierno iraní tras meses de conflicto.
Trump respondió a los cuestionamientos defendiendo los resultados económicos derivados del acuerdo, destacando la caída de los precios del petróleo y el buen desempeño de los mercados financieros.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, calificó el entendimiento como una victoria para Irán, mientras que el líder del movimiento libanés Hezbolá, Naim Kassem, también celebró el pacto y aseguró que representa un avance significativo para los aliados de Teherán en la región.
El G7 respalda una solución diplomática
Los líderes del G7, reunidos en Francia, expresaron su respaldo al acuerdo y destacaron que representa una oportunidad histórica para evitar que Irán desarrolle armas nucleares.
Asimismo, señalaron que el proceso de negociación podría contribuir a reducir las tensiones en Oriente Medio y abordar preocupaciones relacionadas con las actividades regionales y balísticas de la república islámica.







