La reciente declaración de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Nicaragua representa una herramienta política que aumenta la presión internacional contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aunque por sí sola no provocará un cambio de gobierno. Así lo afirmó el excandidato presidencial nicaragüense Juan Sebastián Chamorro.
Pide sanciones más fuertes
El opositor considera que el aislamiento diplomático debe ir acompañado de medidas concretas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.
Entre ellas mencionó la revocatoria de visas a funcionarios del régimen, nuevas sanciones económicas, acciones contra sectores estratégicos que financian al Gobierno y avanzar en una denuncia ante la Corte Penal Internacional por presuntos delitos de lesa humanidad.
Según Chamorro, estas medidas aumentarían la presión sobre un régimen que, a su juicio, depende cada vez más de un reducido círculo de poder encabezado por Ortega y Murillo.
Estados Unidos mantiene a Nicaragua en la mira
Chamorro sostuvo que la administración del presidente Donald Trump tiene razones de seguridad nacional para mantener su atención sobre Nicaragua.
Mencionó la estrecha relación del Gobierno nicaragüense con Rusia, China e Irán, además del uso del país como ruta para flujos migratorios irregulares y la persecución contra líderes religiosos.
No ve condiciones para un diálogo
El excandidato presidencial aseguró que no existen condiciones para un diálogo con el régimen, al considerar que las conversaciones anteriores solo sirvieron para prolongar la permanencia de Ortega en el poder.
Aunque reiteró que la salida debe ser pacífica, advirtió que el Gobierno debe enfrentar una presión política sostenida para abrir un proceso de transición democrática.
Elecciones sin garantías
Respecto a los comicios previstos para 2027, Chamorro afirmó que no existen garantías para una elección libre y competitiva.
Indicó que el régimen mantiene un control absoluto de las instituciones y que, de no producirse cambios significativos, las próximas elecciones volverán a carecer de legitimidad.
También denunció que actualmente permanecen decenas de presos políticos y personas desaparecidas bajo custodia del Estado, situación que continúa siendo motivo de preocupación para organismos internacionales de derechos humanos.




