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Nacionales Nacionales -  22 de febrero de 2026 - 12:55

Miles de fieles se dieron cita en Atalaya para celebrar al Cristo Nazareno

El llamado de los obispos de la Iglesia Católica en Atalaya, fue a la conversión y cambio de actitud frente a la vida en este tiempo de Cuaresma.

Por José Agustín Del Mar

Miles de peregrinos de distintos puntos del país participaron este fin de semana en la tradicional celebración del Cristo Nazareno de Atalaya 2026, una de las manifestaciones religiosas más importantes de Panamá, que cada año congrega a fieles movidos por la fe, el agradecimiento y las promesas cumplidas.

Atalaya como centro de peregrinación

La festividad se desarrolló en el Santuario Nacional Cristo de Atalaya en la provincia de Veraguas, donde durante varios días se realizaron misas, procesiones, vigilias y actos litúrgicos especiales. Como es costumbre, numerosos devotos caminaron largas distancias —algunos durante horas e incluso días— para llegar al santuario y rendir homenaje a la venerada imagen.

Durante la Eucaristía previa a la solemne procesión, el Obispo de Darién, Monseñor Pedro Hernández Cantarero, remarcó en la homilía la necesidad de la conversión espiritual, un mensaje que se acentúa con la celebración del primer domingo de Cuaresma.

"Hay formas en la que nosotros podemos ir destruyendo a los demás, a través del bochinche y el chisme, las calumnias y los prejuicios y tantas situaciones que se dan en nuestros pueblos, sobre todo cuando decimos: pueblo chiquito, infierno grande. Y eso no solo es para la feligresía, a nosotros también nos toca a los obispos, a los nuncios, a los sacerdotes, y que por desgracia, nos vamos creyendo los bochinches que llegan a nuestros oídos", dijo. "Hay formas en la que nosotros podemos ir destruyendo a los demás, a través del bochinche y el chisme, las calumnias y los prejuicios y tantas situaciones que se dan en nuestros pueblos, sobre todo cuando decimos: pueblo chiquito, infierno grande. Y eso no solo es para la feligresía, a nosotros también nos toca a los obispos, a los nuncios, a los sacerdotes, y que por desgracia, nos vamos creyendo los bochinches que llegan a nuestros oídos", dijo.

MONS. PEDRO HERNÁNDEZ CANTARERO, OBISPO DE DARIÉN

Hernández Cantarero, pidió estar atentos a la palabra de Dios, con una "escucha atenta y comunitaria".

"No seamos sensibleros cuando nos llaman la atención. Aceptemos y asumamos que fallamos y que tenemos que cambiar", agregó.

Por su parte, el Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, expresó que la intención de la romería al Nazareno de Atalaya, deber ser el cambio en la sociedad.

"Los que estamos aquí, queremos regresar con una actitud, que es la actitud de este tiempo de Cuaresma: La Conversión. Porque la conversión de la Iglesia, la conversión de nuestro país, no comienza ni en las curias, ni en los palacios ni en el parlamento, comienza en el corazón de cada uno de nosotros", expresó Ulloa. "Los que estamos aquí, queremos regresar con una actitud, que es la actitud de este tiempo de Cuaresma: La Conversión. Porque la conversión de la Iglesia, la conversión de nuestro país, no comienza ni en las curias, ni en los palacios ni en el parlamento, comienza en el corazón de cada uno de nosotros", expresó Ulloa.

Fe, tradición y promesas cumplidas

La celebración del Cristo de Atalaya tiene profundas raíces históricas y espirituales en la región de Veraguas. Cada año, familias enteras acuden al santuario para agradecer favores recibidos, pedir salud, trabajo y bienestar, y renovar su compromiso de fe.

Durante la eucaristía principal, autoridades eclesiásticas destacaron el significado de la unidad, la esperanza y la solidaridad en tiempos de desafíos sociales y económicos. El mensaje central invitó a los fieles a mantener viva la fe y a traducirla en acciones concretas de apoyo a los más necesitados.

ROMERIA A JESUS NAZARENO DE ATALAYA (3)

Impacto económico y organización

La masiva asistencia también generó un importante movimiento económico en el distrito de Atalaya y zonas aledañas. Comerciantes, fondas, hospedajes y transportistas reportaron alta actividad durante los días de la celebración.

Las autoridades locales, en coordinación con estamentos de seguridad y organismos de emergencia, implementaron operativos especiales para garantizar el orden, la movilidad vehicular y la atención médica a los peregrinos.

Una tradición que trasciende generaciones

La festividad del Cristo de Atalaya no solo es un evento religioso, sino también cultural. Para muchos panameños, representa una tradición familiar que se transmite de generación en generación, fortaleciendo la identidad y el sentido de comunidad.

Al cierre de la jornada principal, el ambiente estuvo marcado por cánticos, oraciones y expresiones de gratitud, reafirmando que esta celebración continúa siendo uno de los pilares de la devoción popular en Panamá y un símbolo de fe que une al país cada año.

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