Panamá cierra el año destacando su fortaleza agrícola y la diversidad de productos nacionales que forman parte esencial de la gastronomía tradicional de fin de año, como la papa, zanahoria, remolacha, cebolla, maíz, guandú y coco, rubros que sustentan platos emblemáticos de la mesa panameña. De acuerdo con cifras del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), durante el ciclo agrícola 2024-2025 se registró un incremento histórico en la producción nacional, que alcanzó 3.8 millones de toneladas, resultado del esfuerzo de los productores y la incorporación de tecnologías modernas en el campo.
En el caso específico del maíz, 680 agricultores lograron una cosecha cercana a 1,984,970 quintales, en una superficie sembrada de 18,748.7 hectáreas. El 88% de la producción se concentró en la provincia de Los Santos, seguida por Herrera (8.9%) y Chiriquí (2%).
Otro ingrediente indispensable en las celebraciones decembrinas es el guandú, base del tradicional arroz con guandú, plato infaltable en las cenas de Navidad y Año Nuevo. A nivel nacional, alrededor de 800 productores cosecharon 4,756.73 quintales en 365.84 hectáreas, con mayor presencia en Chiriquí, Darién y Colón.
La papa, la zanahoria y la remolacha, productos clave para la tradicional ensalada navideña, también registraron cifras relevantes. En Chiriquí, principal zona productora, 304 agricultores cosecharon 518,613 quintales de papa en 1,005.74 hectáreas, mientras que 90 productores alcanzaron una producción de 150,000 quintales de zanahoria.
La cebolla, indispensable en sofritos, guisos y tamales, reportó una cosecha nacional de 688,470 quintales, cultivados en 1,185.34 hectáreas por 690 productores, principalmente en Chiriquí (82%), Coclé (10%) y Herrera (6%).
Por su parte, el coco, utilizado en viandas y postres típicos de diversas regiones, alcanzó una producción de 49,450 quintales, generada por 1,362 productores, con destaque en Colón, Veraguas y Chiriquí.
Consumo local
Las autoridades del sector agropecuario resaltan que el consumo de productos locales durante las festividades garantiza frescura y calidad, al tiempo que fortalece la economía rural y respalda directamente a los agricultores panameños.
Una cena de fin de año compuesta por tamales envueltos en hoja de bijao, arroz con guandú, ensalada de papa y remolacha, carnes asadas y preparaciones a base de coco, no solo celebra las tradiciones culinarias del país, sino también la abundancia y diversidad de la producción agrícola nacional, marcando el cierre del año con identidad y sabor panameño.






