La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, respondió a las críticas en torno al retorno de Chiquita a la provincia de Bocas del Toro y aclaró que no existe una deuda con 5 mil trabajadores despedidos, como señaló el diputado Benicio Robinson.
Regreso de Chiquita a Bocas del Toro
La ministra relató que la empresa efectivamente abandonó el país tras los conflictos en Bocas del Toro, y que fue el propio presidente de la República quien en un viaje a Brasil se reunió con el dueño de la compañía para lograr su retorno.
El acuerdo alcanzado contempla que unos 3 mil trabajadores reinicien labores en la primera fase, una vez la empresa evalúe el estado de las fincas y equipos.
Sobre el papel sindical
Muñoz aseguró que actualmente SITRAIBANA no tiene afiliados, pues toda la planilla fue cesada, aunque recordó que en Panamá rige la libertad sindical y existen otros gremios, como SITRAVI, que han mostrado mayor responsabilidad en el acompañamiento a los obreros.
La ministra reconoció que la experiencia dejó lecciones:
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No depender de una sola actividad económica en la provincia.
Reforzar la comunicación directa entre el Estado y los trabajadores.
Garantizar seguridad jurídica a las inversiones.
En cuanto al acompañamiento humano, Muñoz anunció que el Mitradel incorporará trabajadores sociales para atender a las familias afectadas: “No puede volver a pasar que una dirigencia juegue con el pan de las personas”.
Finalmente, reiteró que el Gobierno está comprometido con dar estabilidad laboral y proteger la inversión privada, como base para generar empleo en Bocas del Toro.