Panamá enfrentará un inicio irregular de la temporada lluviosa, acompañado de temperaturas por encima de lo habitual, durante los meses de mayo, junio y julio de 2026, según la más reciente Perspectiva Climática presentada por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMPHA).
La ingeniera Luz Graciela de Calzadilla explicó que “Panamá se encuentra en estado de vigilancia por el fenómeno de El Niño”, al tiempo que detalló que el calentamiento reciente del océano Pacífico ecuatorial “es una clara señal de que las probabilidades de que se presente El Niño son altas”.
Este escenario podría traducirse en una reducción de lluvias en varias regiones del país y condiciones menos favorables para una temporada de huracanes activa en el Atlántico.
Déficit de lluvias en gran parte del país
Los climatólogos proyectan lluvias por debajo de lo normal en amplias zonas del territorio, incluyendo Chiriquí (tierras bajas y medias), el sur de la comarca Ngäbe Buglé, Coclé, Herrera, Los Santos, Panamá Oeste, Panamá Centro y Este, Colón y el suroccidente de Darién.
En estas áreas, la disminución de las precipitaciones podría oscilar entre 10 % y 20 % respecto a los promedios históricos. De Calzadilla advirtió que “este escenario podría tener implicaciones importantes para la agricultura, el abastecimiento de agua y la gestión de incendios de masa vegetal”.
Regiones con lluvias por encima del promedio
En contraste, provincias como Bocas del Toro, el norte de la comarca Ngäbe Buglé, zonas montañosas de Chiriquí y el norte de Veraguas podrían registrar lluvias superiores al promedio, con aumentos estimados entre 15 % y 20 %, lo que incrementa el riesgo de crecidas de ríos y deslizamientos.
Otras regiones se mantendrán dentro de rangos normales, aunque con posibles variaciones leves.
Temperaturas más altas y sensación térmica elevada
El informe también prevé un aumento de la temperatura del aire entre 1°C y 3°C por encima de los valores normales. Esta condición, combinada con la humedad, elevará la sensación térmica por encima de los 38 °C en varias regiones, especialmente en zonas costeras, tierras bajas y áreas urbanas.
Veranillo adelantado y posible canícula
Durante mayo y junio predominarán los vientos Alisios del noreste, con velocidades entre 7 y 10 km/h, lo que favorecerá la aparición anticipada del veranillo de San Juan a mediados de junio, con una duración aproximada de cinco días.
Para julio, se espera una disminución en la velocidad del viento y condiciones variables que podrían dar paso a la canícula entre julio y agosto, principalmente en la vertiente del Pacífico.
Retraso en la temporada lluviosa
El IMHPA estima que la temporada lluviosa de 2026 iniciará con un retraso de entre dos y tres semanas, de manera escalonada en el país. Aunque se prevén lluvias aisladas, estas no necesariamente marcarán el establecimiento definitivo del periodo lluvioso.
De Calzadilla reiteró que “el IMHPA mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas y la evolución del fenómeno El Niño, con el fin de brindar información oportuna y precisa para la toma de decisiones”.