Organizaciones sindicales, comunitarias, de extrabajadores y proveedores de la región de Coclé, donde operaba la mina de Cobre Panamá, se reunieron este miércoles para alzar su voz en defensa del derecho al trabajo, la estabilidad de las familias afectadas y la necesidad de reactivar la economía regional.
Los organizadores anunciaron una caminata ciudadana pacífica este domingo 22 de junio en Penonomé, a partir de las 9:00 a.m.
Según recordaron, tras la anulación del contrato entre el Estado panameño y Minera Panamá, más de 7 mil empleos directos se perdieron, junto con cerca de 40 mil empleos indirectos, afectando a familias, pequeños proveedores y comunidades enteras que dependían de esta actividad económica.
Por su parte, Michael Camacho, vocero de Utramipa, hizo un llamado directo al presidente de la República, José Raúl Mulino, señalando que el "pueblo trabajador no puede ser ignorado".
"No pedimos privilegios, pedimos que se nos escuche. El país necesita estabilidad laboral y oportunidades para todos", remarcó.
Desde las bases comunitarias, Eliecer Fernández, del Comité Cívico de Líderes de Bases Comunitarias, exigió la ejecución total del Plan de Gestión de Sostenibilidad.




