En su tradicional espacio Cámara Opina, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) planteó que el inicio del año escolar este 2 de marzo de 2026 debe convertirse en un punto de inflexión para el país, más allá de la apertura formal de las aulas.
La organización subrayó que detrás de los números hay una responsabilidad estructural: “No estamos hablando de estadísticas frías. Estamos hablando de casi 900 mil historias, 900 mil sueños, 900 mil futuros que dependen directamente de la calidad del sistema educativo que hoy les estamos ofreciendo”.
La CCIAP destacó que el sector oficial concentra la mayor parte de la matrícula, lo que confirma que la educación pública es el pilar del desarrollo nacional.
“Estos estudiantes no son números en una base de datos, son el capital humano de Panamá. Estos muchachos y muchachas son el talento que sostendrá nuestra democracia, nuestras instituciones y nuestra economía en los próximos 20 años. Lo que hagamos —o dejemos de hacer— hoy en educación, lo pagaremos mañana en cohesión social, competitividad y empleo”, advirtió.
En ese contexto, el gremio lanzó una interrogante directa: “¿estamos formando a esos jóvenes con las competencias que exige el mundo actual?”.
Calidad, pertinencia y reforma
Para la Cámara, el reto no es únicamente garantizar acceso. “No basta con abrir las puertas de las escuelas. Abrirlas es el punto de partida, no la meta. La meta es calidad y pertinencia”, sostuvo, al enfatizar que los estudiantes deben egresar con valores sólidos, pensamiento crítico, habilidades digitales, capacidad de adaptación, comunicación efectiva y formación técnica.
La organización reiteró su postura a favor de una transformación estructural del sistema.
Docentes y mercado laboral
El pronunciamiento también hizo énfasis en el rol del docente. “Pero no hay reforma posible sin fortalecer al docente. La capacitación continua no puede ser opcional ni esporádica”, señaló la CCIAP, al advertir que la inteligencia artificial, la automatización y la transformación digital están redefiniendo el mercado laboral.
Asimismo, insistió en la necesidad de reducir la brecha entre educación y empleo: “No podemos seguir teniendo empresas que no encuentran el talento que necesitan, mientras miles de jóvenes no logran insertarse en el mercado laboral. Esa desconexión es un lujo que Panamá no puede darse”.
Finalmente, el gremio planteó que la fecha debe marcar un compromiso nacional renovado: “Este 2 de marzo no debe ser simplemente el inicio del calendario escolar, debe ser el inicio de un compromiso nacional renovado. Un acuerdo claro y firme de que la educación es prioridad absoluta. La educación no es un gasto, es la inversión más estratégica que puede hacer una nación. Ahí reside nuestro futuro y eso empieza mañana”.