Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron este miércoles que el estratégico estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos detenga los ataques militares contra territorio iraní. La decisión se produce en medio de una nueva escalada de tensiones en Oriente Medio, tras los recientes bombardeos estadounidenses y la reactivación del bloqueo a los puertos de la república islámica.
Irán advierte sobre nuevas restricciones al comercio energético
La Guardia Revolucionaria también advirtió que podrían cerrarse otras rutas estratégicas utilizadas para la exportación de petróleo y gas, afectando los intereses de Estados Unidos y de sus aliados en la región.
Según el comunicado, Teherán considera que los recursos energéticos del Golfo deben estar disponibles para todos los países o, en caso contrario, para ninguno.
Además, añadió que "las exportaciones de petróleo y gas de la región serán accesibles para todos o para nadie", elevando la preocupación sobre posibles interrupciones en el suministro energético global.
Nuevos ataques de Estados Unidos aumentan la tensión en Oriente Medio
La declaración iraní llega después de que Estados Unidos lanzara nuevos bombardeos contra objetivos en Irán durante la noche del martes y restableciera medidas de bloqueo sobre los puertos iraníes.
Como respuesta, Teherán ha intensificado sus acciones militares contra objetivos vinculados a Washington en países del Golfo Pérsico, ampliando el riesgo de una confrontación regional de mayores proporciones.
El estrecho de Ormuz, clave para el mercado energético mundial
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el transporte de petróleo y gas natural. Por esta vía transita una parte significativa de las exportaciones energéticas procedentes de los países del Golfo.
El cierre prolongado de este paso estratégico podría generar impactos directos en los precios internacionales del petróleo, las cadenas de suministro y la estabilidad de los mercados energéticos globales, en un momento de creciente incertidumbre geopolítica.






