El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prolongó 90 días la tregua arancelaria con China, horas antes de que expirara, informaron este lunes medios estadounidenses. La competencia con China ha sido un objetivo prioritario de Washington desde el primer mandato de Trump (2017-2021).
Para combatir el tráfico de fentanilo Trump le aplicó un arancel del 10%, además del existente antes del 1 de enero. Añadió un 20% por los llamados aranceles "recíprocos" a principios de abril.
Sin embargo, ante las represalias de China, las dos potencias mundiales entraron en una escalada que llevó a subir aranceles hasta el 125% para los productos estadounidenses y al 145% para los chinos, antes de llegar a un acuerdo en mayo en Ginebra para volver al 10% para uno y al 30% para el otro respectivamente.
Desde entonces, delegaciones de Estados Unidos y de China se reunieron en Londres y en Estocolmo para evitar una espiral mayor y mantener la tregua, que expira el 12 de agosto.
Según CNBC, cadena de televisión especializada en la economía estadounidense, y el Wall Street Journal, que citan a una fuente de la Casa Blanca bajo anonimato, Trump firmó un decreto que prolonga la tregua 90 días.
Por el momento la Casa Blanca no ha contestado a las preguntas de la AFP.
"Veremos qué sucede. (...) La relación entre el presidente Xi (Jinping) y yo es muy buena", declaró horas antes Trump en rueda de prensa.
China dijo esperar un resultado "positivo" de las negociaciones con Washington.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró, tras las negociaciones en Suecia, que Donald Trump tendría la "última palabra" sobre cualquier extensión de la tregua.
Compras de soja
En los últimos días Trump parecía buscar concesiones de último minuto.
El domingo por la noche publicó un mensaje en su plataforma Truth Social en el que pedía a China "cuadruplicar sus compras de soja estadounidense".
Terminó el mensaje con un: "Gracias, presidente Xi".
Desde su vuelta a la Casa Blanca, Trump lleva a cabo una embestida arancelaria, con recargos a muchos de los productos que entran en Estados Unidos.
Los gravámenes oscilan entre el 10 y el 50% de Brasil, además de los aplicados a sectores específicos como los automóviles, el acero, el aluminio o el cobre.
Guerra económica
El presidente republicano amenaza asimismo con imponer nuevos impuestos a los semiconductores y los productos farmacéuticos.
Un documento con fecha del 31 de julio hecho público el pasado viernes afirmó que los lingotes de oro de un kilogramo y 100 onzas fueron clasificadas como sujetos a aranceles. Los inversores creían que estaban exentos.
Esto hizo disparar el precio del oro el fin de semana.
Trump lo aclaró este lunes.
"¡El oro no será sujeto a aranceles!", escribió en su plataforma Truth Social, sin dar detalles.