El movimiento migratorio hacia el norte a lo largo de la ruta de Centroamérica, con Estados Unidos como el ansiado destino final, se desplomó en 2025, como lo muestra el hecho de que las intercepciones de migrantes en la frontera suroeste de ese país cayeron un 89 %, según datos divulgados hoy por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Este fuerte descenso se reflejó también más al sur de esta ruta migratoria, con una disminución del 98 % en los tránsitos irregulares a través de la selva del Darién, en Panamá, confirmó en Ginebra la directora del Departamento de Respuesta Humanitaria de la OIM, Maria Moita.
En paralelo, la organización señaló que hubo una reducción de casi el 90 % en los flujos irregulares en Honduras, todo ello como consecuencia del endurecimiento sin precedentes de la política migratoria de Estados Unidos tanto en sus fronteras como dentro del país.
Ruta del Darién
El total de personas que transitaron de forma irregular por el Darién el año pasado fue de 3.091, mientras que los tránsitos por Honduras supusieron algo más de 39.000.
La organización apuntó como indicadores complementarios que reflejan la reducción del flujo migratorio que la tramitación de migrantes irregulares en México cayó un 87 %.
Los cambios también se han reflejado en la aparición de importantes movimientos hacia el sur del continente, con más de 22.500 personas registradas viajando desde Panamá de regreso hacia Colombia, en su gran mayoría venezolanos.
En su evaluación final sobre el uso de rutas migratorias a nivel global en 2025, la OIM da cuenta del surgimiento de nuevas rutas marítimas alternativas, ya que los migrantes que se desplazaron hacia el sur buscaban evitar los corredores terrestres tradicionales.
Para ello el año pasado optaron por travesías marítimas a través del territorio de Guna Yala, en Panamá, y nuevos puntos de tránsito como Necoclí, en la costa caribeña de Colombia, de acuerdo a lo que ha podido observar la OIM.
En este contexto, las muertes y desapariciones de migrantes a lo largo de la ruta centramericana disminuyeron en 73 % y fueron 323 en 2025, según la OIM, que advirtió no obstante sobre los riesgos vinculados a los traficantes, redes criminales y transportes peligrosos.