Un foro sobre violencia de género contra las mujeres afrodescendientes, realizó el Ministerio de la Mujer en conjunto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). La actividad se enfocó en la Recomendación Nro. 5 del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).
Todo esto en busca de incidir en su implementación en el marco de los planes y estrategias nacionales de Panamá para abordar la prevención y respuesta a la violencia basada en género (VBG).
Durante el foro se realizaron dos paneles. El primero de ellos, titulado “Transformación Social, Igualdad, Protección y Erradicación de la Violencia Basada en Género hacia las Mujeres Afrodescendientes”, estuvo moderado por Cecilia Moreno y contó con las ponencias de las licenciadas Eusebia Solís, Jembell Chifundo y Mireya Peart.
Desafíos para Panamá
El siguiente panel fue “Presentación de la Recomendación 5 sobre VBG contra las Mujeres Afrodescendientes”, moderado por Verónica Wharton, directora de la Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afropanameños (SENADAP), y contó como panelistas con la licenciada Siria Martínez, la fiscal superior Geomara Jones y la coordinadora del Centro de Atención Integral (CAI) de Colón, Tania Pérez.
El evento contó con la participación de la ministra de la Mujer, Niurka Palacio, quien destacó que, a pesar de los avances significativos en materia educativa, persisten desafíos estructurales importantes en el mercado laboral para las mujeres afrodescendientes.
Violencia en aumento
Por su parte, Edith Castillo, representante de UNFPA Panamá, manifestó que, en América Latina, la violencia basada en género que afecta sobre todo a las mujeres afrodescendientes sigue en aumento, lo que hace de este un tema permanente y vigente.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) fue adoptada por la totalidad de los Estados de América Latina y el Caribe en 1994. Esta convención define la violencia contra las mujeres como una violación a los derechos humanos y compromete a los Estados a garantizar a todas las mujeres el derecho a una vida libre de violencia. La implementación efectiva de la convención requiere de acompañamiento, seguimiento y evaluación continua e independiente, para lo cual se creó en 2004 el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).