El plan de integración entre el Ministerio de Salud (Minsa), la Caja de Seguro Social (CSS), presenta avances significativos. Las autoridades esperan que para finales del año 2027, este proceso haya concluido de forma satisfactoria, según dio a conocer Carlos Abadía, asesor y exviceministro de Salud.
Abadía también recordó que una mala atención de salud es costoso para cualquier país, porque al final se termina con más problemas de los que se tienen de manera inicial.
"Es importante porque hay una premisa en economía de la salud. La atención de salud es costosa, no es barata. Si no somos eficientes, quebramos. Si es una empresa privada, cierra. Si es una empresa pública, aumento impuesto", explicó.
La salud, un tema prioritario
Para el economista Carlos Araúz, recordó que el tema de salud es prioridad en todo país que busca desarrollo y crecimiento.
"Es la variable económica más relevante que tenemos. Es el pueblo el que produce, el que trabaja, el que se sacrifica para que el país crezca. Y solo puede lograrse a través de un sistema de salud que garantice esa implementación rápida de mejoras a la cotidianidad de cada panameño", dijo.
Es por ello que Araúz destaca que el cambio hacia una unificación de los sistemas de salud en Panamá es necesario.
Araúz también propuso la implementación de incentivos o bonificaciones para que la propia población genere conciencia sobre la medicina preventiva.
"¿Qué tal si nos atrevemos a establecer un bono por salud preventiva? 300 dólares al año a aquel colaborador que se cuide, que prevalezca y que se mantenga entonces dentro de un canon de preparación física, de exámenes anuales y que sea premiado en muy corto y mediano plazo por portarse bien, por comer bien, por hacer ejercicio", expresó el economista.
Entre las principales acciones contempladas en el plan de integración de salud se encuentran el fortalecimiento de la red nacional de servicios, la interoperabilidad de los expedientes clínicos, la planificación conjunta de compras de medicamentos e insumos, así como la implementación de protocolos unificados para la atención de los usuarios.
Las autoridades sostienen que este modelo permitirá aprovechar mejor la capacidad instalada de ambas entidades, especialmente en regiones donde una institución cuenta con recursos que la otra no posee, evitando así la duplicación de inversiones y mejorando la cobertura sanitaria.




