El papa León XIV llamó este miércoles a abandonar la "pasividad" y la indiferencia frente a los profundos cambios y desequilibrios que enfrenta el mundo contemporáneo, y pidió asumir un papel más activo ante desafíos como el consumo excesivo, las guerras, el hambre y la desigualdad.
León XIV pide involucrarse ante los cambios del mundo
El papa sostuvo que la Iglesia está llamada a servir al ser humano en una época marcada por transformaciones profundas y desequilibrios que generan preocupación.
El pontífice destacó la importancia de escuchar los interrogantes más profundos de las personas y sus aspiraciones, al tiempo que instó a la sociedad a no permanecer como espectadora ante los acontecimientos actuales.
El papa cuestiona el consumo y la crisis ambiental
Uno de los ejemplos utilizados por León XIV para explicar las contradicciones de la sociedad contemporánea fue la crisis ambiental.
El pontífice señaló que existe una conciencia cada vez mayor de que el futuro del planeta está en juego, pero al mismo tiempo persiste la dificultad para renunciar a hábitos de consumo considerados egoístas.
Para León XIV, esta contradicción evidencia la distancia entre reconocer los problemas que enfrenta el mundo y adoptar medidas concretas para afrontarlos.
León XIV critica la idea de que la guerra construye la paz
El papa también cuestionó la creencia de que los conflictos armados pueden ser una herramienta eficaz para alcanzar la paz.
Entre las contradicciones de la época actual mencionó "la ilusión de que la guerra es una vía eficaz para construir la paz".
Su reflexión se enmarcó en el llamado a la Iglesia y a la sociedad a involucrarse ante los principales desafíos contemporáneos, en lugar de asumir una posición pasiva o indiferente.
Tecnología y riqueza no llegan a toda la humanidad
León XIV también puso el foco en los avances científicos y tecnológicos y en la desigual distribución de sus beneficios.
El pontífice destacó que el progreso ofrece constantemente nuevas posibilidades, pero advirtió que estas no están disponibles para todos y que la tecnología no siempre se utiliza al servicio del ser humano.
Asimismo, señaló la contradicción entre una mayor disponibilidad de riquezas y la persistencia del hambre y la miseria en amplios sectores de la población mundial.
De esta manera, el papa llamó a reflexionar sobre las desigualdades que persisten en el mundo y sobre la responsabilidad de las sociedades frente a quienes continúan viviendo en condiciones de pobreza.







