El jefe de las Fuerzas Armadas de Irán, general Ali Abdollahi, advirtió que cualquier tipo de asistencia brindada al Ejército estadounidense será considerada por Teherán como una participación directa en las operaciones militares de Washington.
El general iraní cuestionó además la presencia de aeronaves militares estadounidenses en bases de la región, particularmente aviones cisterna, y sostuvo que resulta difícil pensar que estos movimientos se produzcan sin el conocimiento de los países que albergan las instalaciones.
Aumenta la presión sobre las monarquías árabes
La advertencia de Teherán se produce mientras Estados Unidos refuerza nuevamente su presencia militar en Oriente Medio. El portaaviones USS George Washington está siendo desplegado en la región para relevar al USS Abraham Lincoln.
Irán también lanzó un mensaje a los países del Golfo que han asegurado públicamente que no permitirían el uso de sus territorios para operaciones estadounidenses contra la República Islámica.
La guerra en Oriente Medio comenzó el 28 de febrero con una campaña de bombardeos israelíes y estadounidenses contra Irán. En respuesta, Teherán atacó a varias monarquías árabes del Golfo, aliadas de Washington y que albergan bases militares estadounidenses.
Aunque las hostilidades han disminuido desde los primeros ataques, las tensiones permanecen elevadas después de casi seis meses de conflicto.
Emiratos Árabes Unidos suspende relaciones comerciales con Irán
La situación se agravó después de que Emiratos Árabes Unidos acusara el martes a Irán de lanzar dos misiles balísticos que cayeron en el mar y que, según Abu Dabi, tenían como objetivo la navegación marítima.
Tras estas acusaciones, la diplomacia emiratí anunció en X la suspensión, hasta nuevo aviso, de los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán.
Teherán rechazó las acusaciones y negó categóricamente haber lanzado misiles contra el Golfo.
La decisión de Emiratos representa un nuevo deterioro de las relaciones entre ambos países y añade presión a una región donde las rutas marítimas y las instalaciones militares estadounidenses se encuentran bajo una creciente tensión.
Trump descarta conversaciones con Irán
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que actualmente no existe ningún diálogo con Teherán.
El mandatario agregó que el bloqueo naval estadounidense continúa vigente y aseguró que el estrecho de Ormuz permanece abierto y operativo, además de afirmar que las minas marinas habían sido retiradas o detonadas.
La postura de Trump contrasta con las declaraciones de su emisario y yerno, Jared Kushner, quien el lunes había descrito como "muy positivas y animadas" las conversaciones mantenidas con representantes iraníes.
Según una fuente estadounidense citada por AFP, esos intercambios fueron suspendidos y Trump habría pedido a sus equipos que no retomen las negociaciones hasta que Teherán se acerque a las posiciones planteadas por Washington.
Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz
Las autoridades iraníes, por su parte, han dado pocas señales de acercamiento. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvo que el estrecho de Ormuz no será abierto plenamente mientras Estados Unidos no cumpla sus compromisos contemplados en un protocolo de acuerdo firmado en junio.
El documento establecía un periodo de 60 días de tregua para negociar una solución diplomática al conflicto. Sin embargo, el plazo expiró sin que se alcanzara un resultado concreto.
Entre las condiciones planteadas por Irán figuran el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el desbloqueo de activos iraníes congelados, el levantamiento del embargo petrolero y el cese de las operaciones militares en todos los frentes.
Trump plantea convertir Ormuz en territorio estadounidense
En medio de la disputa por una de las principales rutas marítimas del mundo, Trump planteó la posibilidad de convertir el estrecho de Ormuz en un "territorio estadounidense".
El presidente estadounidense publicó incluso un mapa en Truth Social en el que presentó el estrecho bajo esa denominación.
A pesar de las declaraciones de Washington sobre la situación del paso marítimo, el tráfico en la zona continúa siendo muy reducido en comparación con los niveles registrados antes del inicio del conflicto.
Catar busca facilitar una salida diplomática
Catar, que participa como mediador entre Teherán y Washington, aseguró que un eventual acuerdo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz podría contribuir a reactivar las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.
La situación mantiene en alerta a los países del Golfo, mientras Irán advierte que cualquier apoyo logístico o militar a Estados Unidos podría ser considerado una participación en el conflicto y Washington mantiene la presión sobre Teherán.