Más de 40 días después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, la crisis migratoria continúa generando presión sobre el Gobierno del socialista Pedro Sánchez, mientras la oposición cuestiona su capacidad de respuesta y Vox gana protagonismo en el debate político español.
Miles de migrantes permanecen todavía en Ceuta. Algunos duermen en playas y otros deambulan por las calles, mientras sectores de la población reclaman el restablecimiento de la normalidad.
¿Por qué la crisis migratoria sigue sin resolverse?
El Gobierno español intenta acelerar las devoluciones, pero el proceso requiere identificar individualmente a los migrantes para determinar quién puede solicitar asilo y quién debe ser expulsado.
La situación se complica por la presencia de miles de menores de edad, quienes requieren una protección especial conforme a la legislación española.
Para Jaime Ferri Durá, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, una crisis de esta magnitud no puede solucionarse rápidamente y representa un factor de desgaste para el Ejecutivo.
El profesor de política de la Universidad de Santiago de Compostela Antón Losada considera, en cambio, que el Gobierno tardó demasiado en movilizar los recursos extraordinarios necesarios para hacer frente a la situación.
Gobierno y oposición chocan por las advertencias previas
Uno de los principales puntos de controversia es determinar si el Gobierno de Pedro Sánchez recibió advertencias suficientes antes de la llegada masiva de migrantes y si Marruecos tuvo algún papel en los acontecimientos.
El Ejecutivo español desclasificó 40 documentos relacionados con la crisis y sostiene que estos demuestran que ningún organismo pudo anticipar la magnitud de la avalancha.
Entre los documentos figura un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), fechado el 29 de julio, que alertaba sobre convocatorias para ingresar a Ceuta difundidas en grupos de Facebook. Uno de ellos contaba con más de 160.000 miembros.
Sin embargo, una fuente del propio organismo reconoció que el CNI no anticipó la magnitud ni la naturaleza de lo que finalmente ocurrió.
Pedro Sánchez defendió que nadie podía prever la dimensión de la crisis y aseguró que ningún organismo competente, ni en España ni en la Unión Europea, logró anticiparla.
La oposición sostiene una versión diferente y afirma que la documentación demuestra que el Gobierno sí recibió señales de alerta y no actuó a tiempo.
España cuestiona el papel de Marruecos
Otro de los grandes interrogantes gira en torno al papel de Marruecos en la llegada masiva de migrantes a Ceuta.
Sánchez ha rechazado que existan evidencias sólidas de que las autoridades marroquíes planificaran o ejecutaran el episodio.
Rabat también negó cualquier implicación y afirmó que no existe ningún hecho que vincule a sus autoridades con la entrada masiva de migrantes.
El caso, sin embargo, continúa abierto. La Justicia española inició una investigación ante indicios de una posible "gestión favorecedora" por parte de Marruecos.
La controversia también ha quedado reflejada en las encuestas. Un sondeo publicado por El Mundo señaló que el 90% de los españoles considera que Rabat estuvo detrás de los acontecimientos.
La portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso, Ester Muñoz, acusó al Gobierno de tener información previa y responsabilizó directamente al Ejecutivo de la crisis y de las muertes registradas entre personas que intentaron llegar a Ceuta.
Vox gana protagonismo con el debate migratorio
La crisis migratoria también ha beneficiado políticamente a Vox, actualmente tercera fuerza política en España, que ha calificado lo ocurrido como una "invasión" promovida por Marruecos.
El partido de extrema derecha ha convertido la inmigración en uno de sus principales ejes políticos, una estrategia que, según Ferri Durá, también ha permitido a fuerzas de derecha radical capitalizar crisis migratorias en otros países europeos.
Una encuesta publicada por El País mostró un fuerte rechazo a la gestión de Sánchez frente a la crisis. El 63% de los encuestados consideró que el presidente lo ha hecho "muy mal" o "mal".
El mismo estudio situó a Vox como el partido considerado más capaz de gestionar la inmigración.
Además, Vox aparece como una de las formaciones que más crece en intención de voto, aunque el Partido Popular continúa liderando las preferencias. Una eventual suma entre ambas fuerzas superaría el 50% de los votos.
¿La crisis de Ceuta puede afectar a Pedro Sánchez?
La oposición intenta presentar la crisis migratoria como un nuevo golpe para Pedro Sánchez, quien ya enfrenta cuestionamientos por casos de corrupción que involucran a personas de su entorno político.
El impacto electoral podría ser significativo si la crisis continúa prolongándose y el Gobierno no consigue ofrecer una solución que sea percibida como satisfactoria por la ciudadanía.
Losada considera que, si el problema se mantiene sin una salida clara, podría representar un costo político importante para Sánchez. Sin embargo, si el Ejecutivo consigue resolverlo de manera razonablemente satisfactoria, el episodio podría terminar perdiendo peso en el debate público.
Las próximas elecciones generales españolas deberán celebrarse, como máximo, a mediados de 2027.
Pese al desgaste, Ferri Durá advierte que todavía es prematuro considerar políticamente acabado a Sánchez. Desde su llegada al poder en 2018, el mandatario ha conseguido superar distintos momentos de crisis y modificar el escenario político.
El analista considera que Sánchez aún podría recurrir a factores como el desempeño económico de España para recuperar respaldo político y afrontar el próximo ciclo electoral.









