Los centros electorales abrieron este domingo en Brasil para una segunda vuelta que definirá si el presidente Luiz Inácio Lula da Silva continúa en el poder durante cuatro años más o si la derecha regresa al gobierno con el senador Flávio Bolsonaro.
Lula y Bolsonaro se disputan la presidencia de Brasil
Las últimas encuestas apuntan a un empate técnico, con una ligera ventaja para Flávio Bolsonaro. Ambos candidatos enfrentan niveles de rechazo cercanos a la mitad del electorado, en una campaña marcada por la polarización política.
Lula, que cumplirá 81 años la próxima semana, busca un cuarto mandato no consecutivo. El mandatario ha defendido su gestión como una garantía para la democracia y ha destacado sus programas sociales, la reducción de la inflación y la caída del desempleo.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, promete endurecer las medidas contra la delincuencia, reducir el gasto público y aliviar el costo de vida.
Seguridad y programas sociales, en el centro del debate
El costo de vida y la inseguridad figuran entre las principales preocupaciones de los votantes. Mientras los críticos de Lula cuestionan el alcance de las ayudas estatales, sus defensores sostienen que estos programas son fundamentales para las familias de menores ingresos.
La campaña también estuvo marcada por las diferencias sobre la gestión de la pandemia de covid-19, la protección de la Amazonía y las políticas sociales aplicadas durante el gobierno del expresidente Jair Bolsonaro.
Flávio Bolsonaro ha intentado proyectar una imagen más moderada que la de su padre, condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado. Sin embargo, ha prometido que, si gana la presidencia, una de sus primeras medidas será liberarlo.
Brasil afrontará un escenario político complejo
La elección también plantea interrogantes sobre la gobernabilidad. Según el analista político Thomas Traumann, una eventual victoria de Lula lo enfrentaría a un Congreso más conservador, mientras que un triunfo de Bolsonaro podría aumentar las tensiones con la Corte Suprema.
Los centros electorales cerrarán a las 17:00, hora local, y los primeros resultados se esperan pocas horas después.
El resultado definirá no solo quién ocupará la Presidencia de Brasil durante los próximos cuatro años, sino también el equilibrio político entre la izquierda y la derecha en la mayor economía de América Latina.







