El Gobierno de Brasil aclaró este miércoles 5 de agosto que le compete a Argentina decidir si mantiene a su embajador en Brasilia o si lo retira, después de haber rebajado las relaciones diplomáticas a nivel de encargado de negocios. Esta decisión no implica la expulsión del embajador, aunque el Gobierno brasileño no tratará directamente con él.
Brasil sí decidió no volver a enviar a su embajador a Buenos Aires, dejando como representante en la legación diplomática un encargado de negocios.
El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado a consultas la semana pasada como forma de protesta por las ofensas que Milei lanzó contra el líder progresista en territorio brasileño, durante el acto del lanzamiento de la campaña electoral del opositor Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones de octubre.
Ataques de Milei generan crisis diplomática
En la ceremonia, el dirigente argentino se refirió a Lula como "presidiario" y "ladrón", en un discurso encendido y repleto de ofensas en territorio brasileño, en el que lo acusó también de "despilfarrar" el dinero público de Brasil.
En el acto, Milei apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de "parar a la basura socialista" en las urnas.
Desde entonces, Milei ha reiterado sus insultos contra Lula en dos entrevistas que concedió a medios locales y en las redes sociales.
Lula, preguntado por las ofensas de Milei, respondió a los periodistas con una evasiva, diciendo: "¿quién es ese tipo?".
Este martes, la Cancillería argentina lamentó la decisión del Gobierno de Brasil y destacó que se trata de una medida "adoptada unilateralmente".
Además, consideró que en los últimos años "se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países", que Argentina decidió no llevar al plano diplomático: "Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy".







