El empresario Julio Trelles aseguró que el cierre de la mina Cobre Panamá ha tenido un impacto directo en las pequeñas y medianas empresas (pymes), especialmente aquellas que formaban parte de la cadena de proveedores del proyecto, al tiempo que planteó la necesidad de retomar operaciones bajo nuevas condiciones para el país.
A su juicio, este escenario sugiere que “quizás los que están en contra del proyecto este es un 30%, y creo que quizás están en contra porque hubo y sigue habiendo mucha desinformación en torno a cómo operaba esta empresa”.
El empresario cuestionó la toma de decisiones en torno al cierre del proyecto, señalando que no se consideró el impacto social en miles de familias. “Los gobernantes, los políticos, los mandatarios deben tomar en cuenta a las personas de a pie, a las familias, al momento de tomar decisiones que van a impactar a esas personas, porque yo siento que aquí hubo falta de visión”, afirmó.
Familias afectadas
Trelles subrayó que el proyecto minero mantenía una amplia red de proveedores locales.
“No se tomó en cuenta al padre de familia, a la madre de familia, al campesino, que en el caso del cierre de la mina Cobre Panamá tenía más de mil proveedores locales panameños, empresas locales panameñas, de las cuales la mayoría eran empresas pequeñas y medianas”, sostuvo.
En ese contexto, describió las consecuencias económicas inmediatas para las empresas.
“Si ese cierre abrupto pues definitivamente nos afectó. Habían transacciones que estaban en curso, que se tuvieron que cancelar, teníamos inventarios que estaban proyectados para atender a este cliente, productos muy especializados que sólo utilizaban ellos, pues eso no lo pudimos, fue mercancía que no se pudo colocar, no se pudo vender, no se pudo generar una transacción que generara ganancias”, detalló.
Añadió que muchas compañías quedaron con mercancía sin salida comercial: “Compraron mercancía que no pudieron vender”.
Recuperación de empleos
Pese al escenario, el empresario manifestó expectativas de retomar relaciones comerciales en caso de reactivación del proyecto.
“Tenemos la expectativa de poder volver a venderle a ese cliente, que en el pasado fue muy buen cliente para nosotros. Nuestro deseo sería que se pudiese llevar un nuevo acuerdo, que el país llegara a un nuevo acuerdo con la empresa y que el proyecto se reactive”, expresó.
Asimismo, enfatizó la capacidad del proyecto para dinamizar el empleo en el país. “Creo que actualmente no veo dentro de Panamá otra empresa que tenga la capacidad de contratar a tanto personal o que genere tanto trabajo casi de forma inmediata, porque estamos hablando que cuando ellos operaban, empleaban de manera directa e indirecta a unas 40.000 personas, 40.000 panameños”, afirmó.
Trelles concluyó que la eventual reactivación tendría efectos inmediatos en el mercado laboral: “Y esa cifra me parece importante en el tamaño de la economía de este país. Si ellos se reactivan, pues eventualmente esas 40.000 personas, esas 40.000 plazas de trabajo se van a volver a restablecer”.