En el marco de la conmemoración del Día del Trabajador, Panamá vuelve a poner sobre la mesa uno de sus desafíos más persistentes: la alta tasa de empleo informal, que continúa afectando a una parte significativa de la población económicamente activa.
"Es mucho más que solo un día libre en el calendario, mucho más que solo una efeméride. Porque el Canal de Panamá, los puertos, la conectividad, el hub de las Américas, depende precisamente del trabajador panameño", dijo Araúz.
El empleo que produce "paz mental"
Para Jeff Alejandro Morales, gerente de Marketing de Konzerta, un empleo formal produce "paz mental", no solo por el tema de las prestaciones económicas, sino por las facilidades y oportunidades que brinda al trabajador.
Durante su conversación con el programa Economía Inteligente, sostuvo que el empleo formal invita también a crecer continuamente y al desarrollo profesional.
Consejos para lograr estabilidad
Para muchos panameños, la informalidad representa la única alternativa de subsistencia. Vendedores ambulantes, trabajadores por cuenta propia y empleos sin contrato forman parte del paisaje cotidiano en las principales ciudades del país.
En este panorama resulta importante, el apoyo al empresario y emprendimiento local, según destaca Araúz.
"Apoya y consume lo local. Asegúrate de preguntar en tiendas, en diferentes supermercados y otros estamentos, de dónde viene el producto que estás comprando. Asegúrate de que diga hecho en Panamá y de esa manera estarás apoyando definitivamente al pequeño y al microempresario", expresó.
El apoyo a la pequeña empresa, se traduce en generación de empleos y por ende la estabilidad que muchos panameños necesitan.
Es de vital importancia promover la formalización del empleo, así como programas de capacitación que respondan a las demandas actuales del mercado. Asimismo, el fortalecimiento del diálogo entre el gobierno, el sector privado y los trabajadores.
Según datos recientes de organismos oficiales y análisis independientes, la informalidad laboral se mantiene como una válvula de escape frente a la falta de empleos formales, especialmente en sectores como el comercio minorista, la construcción y los servicios.



