Pedro Arturo González Sotillo, un panameño de 34 años nacido en Coclé y que trabajó como chef en hoteles de Bocas del Toro, asegura que nunca tuvo formación militar. Sin embargo, un viaje por Europa y la invitación de un amigo lo llevaron a incorporarse voluntariamente al Ejército de Ucrania, donde ya acumula casi tres años.
"Sabía perfectamente que venía a una guerra"
González rechazó las versiones de que los extranjeros sean engañados para combatir. Explicó que cualquier persona puede viajar por sus propios medios, realizar el proceso de incorporación y firmar un contrato con el Ejército ucraniano, documento que, afirma, entregó también a su familia en Panamá.
Cuánto gana un combatiente en el frente
El panameño detalló que los soldados reciben un salario base mientras permanecen en una base militar y una remuneración mucho mayor cuando son enviados al frente.
Indicó que los pagos pueden alcanzar cerca de 7 mil dólares mensuales, dependiendo del tiempo y las misiones realizadas en la zona de combate.
"La mentalidad es entrar y salir"
Durante la entrevista relató algunos de los momentos más difíciles que ha vivido, incluyendo ataques donde perdió compañeros y situaciones en las que no pudieron recuperar los cuerpos de soldados fallecidos.
Asegura que el miedo siempre existe, pero sostiene que la mentalidad es clave para sobrevivir. "La mentalidad es entrar y salir. Si piensas que te van a matar, ahí es que pierdes".
Desaparecidos: cuando el cuerpo no puede ser recuperado
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue su explicación sobre el término "desaparecido" en medio de la guerra.
Según dijo, en muchos casos esa condición significa que el combatiente murió, pero las circunstancias del combate impiden rescatar el cuerpo debido al riesgo que representa regresar a esa zona.
¿Qué pasa con las familias?
El panameño afirmó que, en caso de fallecimiento, el Ejército ucraniano contempla compensaciones económicas para los familiares directos, además del pago pendiente correspondiente al soldado. Recomendó a las familias realizar los trámites personalmente para reclamar esos beneficios.
"La paz no se ve cerca"
Desde Bucha, ciudad ubicada cerca de Kiev, González considera que el conflicto aún está lejos de terminar. Aseguró que, pese a las conversaciones internacionales, entre quienes viven y combaten en Ucrania no percibe señales de un acuerdo cercano para poner fin a la guerra. "Aquí no se escucha nada de paz. Lo único que se escucha es que hay que defender el país".