El lago Gatún, pieza clave para el funcionamiento del Canal de Panamá y el abastecimiento de agua de millones de personas, enfrenta una nueva presión ante las previsiones de un fenómeno de El Niño fuerte que podría reducir las lluvias durante los próximos meses.
Lago Gatún, la reserva de agua del Canal de Panamá
El lago Gatún fue creado en 1913 y tiene una superficie aproximada de 436 kilómetros cuadrados, lo que durante varios años lo convirtió en el lago artificial más grande del mundo.
En su interior se encuentra el canal de navegación por donde transitan los barcos y funcionan las esclusas que permiten conectar el océano Atlántico con el Pacífico.
El Canal, operativo desde 1914 y ampliado en 2016, maneja entre 3 % y 5 % del comercio mundial, por lo que la disponibilidad de agua es fundamental para mantener sus operaciones.
Gatún no está solo. El sistema también cuenta con el embalse de Alhajuela, construido en 1935 y con una superficie aproximada de 50 kilómetros cuadrados.
Una reserva que también abastece a la población
El agua almacenada en los lagos del Canal de Panamá no se utiliza únicamente para permitir el tránsito de barcos.
Aproximadamente la mitad de los más de cuatro millones de habitantes de Panamá recibe agua proveniente de estos reservorios. En total, ocho plantas potabilizadoras dependen del sistema hídrico del Canal.
Guerra compara los embalses con una especie de “cuenta de ahorros” de agua.
¿Cuánta agua almacenan Gatún y Alhajuela?
Cuando el lago Gatún alcanza su nivel máximo operativo, de 89 pies (26,21 metros), dispone de alrededor de 1.200 hectómetros cúbicos de agua útil.
En el caso de Alhajuela, el nivel máximo es de unos 252 pies (76,8 metros) y cuenta con aproximadamente 500 hectómetros cúbicos de agua útil.
En conjunto, ambos embalses pueden almacenar alrededor de 1.700 hectómetros cúbicos de agua útil.
Un hectómetro cúbico equivale a un millón de metros cúbicos.
El Niño obliga al Canal a ahorrar agua
La disponibilidad de agua vuelve a estar en el centro de la operación del Canal de Panamá debido a las perspectivas de un El Niño fuerte, que podría afectar la temporada lluviosa.
Durante una visita a la estación limnigráfica Las Raíces, una de las tres que monitorean el lago Gatún, se constató que el embalse registraba un nivel promedio de poco más de 84 pies (25,60 metros).
La cifra se encuentra por debajo de los 89 pies considerados óptimos para que el Canal pueda ofrecer su máximo calado.
Ante este escenario, la vía interoceánica comenzó a aplicar medidas de ahorro de agua.
Los tránsitos diarios, que promedian 36, se reducirán a 34 desde el 3 de septiembre y posteriormente a 32 desde el 15 de septiembre.
Además, el calado máximo será reducido a 47,5 pies (14,48 metros) a partir del 1 de octubre.
Estas medidas buscan preservar las reservas de agua y garantizar la continuidad de las operaciones del Canal.
El antecedente de 2016 y la crisis de agua de 2023
El fenómeno de El Niño ya ha generado situaciones críticas para el Canal de Panamá.
En mayo de 2016, el lago Gatún alcanzó su nivel histórico más bajo, con 78,27 pies (23,85 metros). Un mes después se inauguró la ampliación del Canal, aunque con un calado reducido de 41 pies (12,5 metros).
En 2023, nuevamente la falta de lluvias provocada por El Niño obligó a reducir tanto el calado de los buques como la cantidad de tránsitos diarios.
Las restricciones se mantuvieron durante aproximadamente un año y tuvieron repercusiones en el comercio marítimo internacional.
Río Indio, la apuesta para garantizar agua durante 50 años
Ante la creciente presión sobre las fuentes de agua, el Canal de Panamá proyecta la construcción de un nuevo embalse en el río Indio.
El proyecto busca aumentar la capacidad de almacenamiento y garantizar durante aproximadamente 50 años el suministro de agua necesario tanto para el funcionamiento de la vía interoceánica como para el consumo de la población.
La expectativa es que el nuevo embalse pueda estar operativo hacia 2032.
58 estaciones monitorean la cuenca del Canal
La administración del recurso hídrico depende también de una extensa red de monitoreo.
El lago Gatún cuenta con tres estaciones limnigráficas encargadas de registrar sus niveles de agua.
A estas se suman 58 estaciones hidrometeorológicas distribuidas en la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.
Estas estaciones registran variables como las precipitaciones, los niveles de los principales ríos que alimentan los embalses y las mareas.
Toda la información está conectada mediante un sistema de telemetría en tiempo real, lo que permite a los especialistas conocer las condiciones de la cuenca y tomar decisiones sobre el manejo del agua.
El nivel del agua también determina el tránsito de los barcos
Los datos recopilados por las estaciones tienen un impacto directo en la operación del Canal de Panamá.
El nivel promedio registrado en Gatún, por ejemplo, se utiliza para determinar las condiciones de tránsito de los buques y el denominado cargo de agua dulce que se aplica a los usuarios.
Así, detrás del tránsito diario de enormes barcos por las esclusas existe una compleja gestión de un recurso que también es indispensable para el consumo humano.
Para el Canal de Panamá, el desafío es mantener el equilibrio entre comercio internacional, consumo de agua potable y disponibilidad hídrica, especialmente ante fenómenos climáticos como El Niño que pueden reducir las reservas durante períodos prolongados.