En medio de la crisis que enfrenta la Caja de Seguro Social (CSS), el economista Eric Molino compartió su visión sobre las reformas que considera necesarias para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Falta de credibilidad a la CSS
Para Molino, uno de los mayores problemas que enfrenta la CSS es la falta de confianza del pueblo panameño en la institución.
Señaló que la falta de credibilidad, combinada con un déficit operativo de $200 millones de dólares anuales y una mala calidad en el servicio, ha generado desconfianza en cualquier propuesta de ajuste.
Según él, es necesario mejorar la transparencia y la gestión para que los panameños vean los beneficios reales de las aportaciones que realizan.
Reformas paramétricas, una solución inevitable
Molino enfatizó que las reformas paramétricas, son una parte esencial para asegurar la sostenibilidad del sistema. "La realidad es que el panameño está viviendo más tiempo y los números no están cuadrando", afirmó, sugiriendo que las aportaciones y la edad de jubilación deben ajustarse a la nueva realidad demográfica.
Sin embargo, también subrayó la necesidad de acompañar estos cambios con mejoras en la eficiencia operativa de la CSS y el combate a la informalidad laboral.
La informalidad, un obstáculo clave para el progreso de la CSS
El economista destacó, que la informalidad es uno de los principales problemas que agravan la situación de la CSS.
Con más de 750 mil trabajadores informales, lo que representa el 47 % de la población, la base de cotizantes ha disminuido significativamente en comparación con décadas pasadas.
Para Molino, es crucial que se tomen medidas para reducir la informalidad si se espera lograr la viabilidad del sistema en el largo plazo.
Descarte de las reformas fiscales
Molino también abordó, la decisión del gobierno de descartar ciertas reformas fiscales propuestas por organismos multilaterales y calificadoras de riesgo.
En su opinión, aumentar el Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS) sería una medida regresiva que afectaría el poder adquisitivo de los panameños. En lugar de ello, sugirió explorar la contención del gasto público, reducir la planilla estatal y eliminar exoneraciones fiscales.