El economista Ernesto Bazán advirtió que el alza del petróleo por la crisis en Medio Oriente podría disparar la inflación en Panamá. Explicó que el aumento del crudo, que pasó de 60 a casi 100 dólares por barril, ya impacta combustibles, transporte y alimentos.
Inflación podría sentirse con más fuerza en seis meses
El economista indicó que el efecto más fuerte podría reflejarse en los próximos seis meses, cuando los costos acumulados comiencen a trasladarse de forma más evidente al consumidor final.
Bazán sostuvo que el principal problema es que los salarios no crecen al mismo ritmo que los precios, lo que reduce el poder adquisitivo de las familias. “Con el mismo salario, el panameño podrá comprar menos”, advirtió.
“Panamá no tiene recursos para subsidiar”
El economista también cuestionó los subsidios estatales para amortiguar el impacto del alza en los combustibles y aseguró que el país no tiene capacidad fiscal para sostenerlos. “No tenemos recursos para dar subsidios. Eso significa más deuda”, afirmó.
Según explicó, el aumento de la deuda pública termina afectando principalmente a los sectores de menores ingresos, debido a que limita la inversión estatal en salud, educación, infraestructura y servicios sociales.
Pide reducir gastos del Estado
Bazán planteó que la solución pasa por una reducción “drástica” del gasto público y la eliminación de gastos innecesarios dentro del Estado.
El economista señaló específicamente el problema de las llamadas “botellas” dentro de la administración pública. “Todos sabemos que existen botellas desde hace muchos años y ahí hay un espacio importante para reducir gastos”, expresó.
Además, recordó que tanto el presidente José Raúl Mulino como el director de la Caja de Seguro Social, Rino Montt, han reconocido públicamente la existencia de este problema dentro de las instituciones.
Confianza y austeridad
Para Bazán, combatir el despilfarro y ordenar las finanzas públicas podría generar confianza y contribuir a la reactivación económica del país. “Reducir gastos innecesarios genera más beneficio que perjuicio porque devuelve confianza a la economía”, concluyó.