La economía azul, aquella basada en el uso sostenible de los recursos marinos para el desarrollo y la mejora de los medios de vida, al mismo tiempo que se preserva la salud del océano, implica dos puntos esenciales: la sostenibilidad y la conservación de la biodiversidad marina.
¿Cómo poner en práctica la economía azul?
En esta entrega de Economía Inteligente, analizamos cómo la riqueza de nuestros océanos se transforma en bienestar y prosperidad para los panameños. Actividades económicas como la pesca, la acuicultura, el turismo costero y marítimo, la energía renovable marina, entre otras, se convierten en punto focal para el desarrollo humano, así lo reconoce el economista Carlos Araúz.
"La economía azul sienta las bases para el desarrollo de una industria turística responsable, no la que explota, sino esa industria que sabe respetar el medio ambiente y va en temas tan variados como, por ejemplo, el avistamiento de ballenas, que ha hecho de Panamá un destino turístico irrepetible", dijo Araúz.
"El oro de Panamá es verde azul": Banfield
Raisa Banfield, experta en sostenibilidad, destacó que el principal recurso de Panamá son sus bosques y los mares. Agregó que las políticas enfocadas en la transformación energética y el control de la contaminación, deben ir de la mano de la preservación de nuestros recursos naturales.
"El verdadero activo de Panamá son sus bosques por la captura de carbono, la generación de oxígeno, la generación de agua, nuestros verdaderos aliados en la lucha climática son nuestros bosques... Luego tienes agua, un recurso que escasea cada vez más en el mundo, y Panamá la tiene todavía en abundancia. Entonces, si el patrimonio se transforma en recurso y vale dinero, y Panamá todavía lo tiene en abundancia, el oro de Panamá es verde azul", remarcó Banfield. "El verdadero activo de Panamá son sus bosques por la captura de carbono, la generación de oxígeno, la generación de agua, nuestros verdaderos aliados en la lucha climática son nuestros bosques... Luego tienes agua, un recurso que escasea cada vez más en el mundo, y Panamá la tiene todavía en abundancia. Entonces, si el patrimonio se transforma en recurso y vale dinero, y Panamá todavía lo tiene en abundancia, el oro de Panamá es verde azul", remarcó Banfield.
Buenas prácticas ambientales
La conducta de cada ciudadano en vital para la conservación de los recursos naturales. Es mediante la aplicación de buenas prácticas como el reciclaje y un consumo responsable, las que harán la diferencia.
"Es a través de la potencia de la economía azul que podemos sustentar de manera también sostenible las acciones concretas que nos lleven entonces a cuidar costas, ríos, manglares, corales y en fin un sinnúmero de recursos que en lo nutritivo de nuestras vidas puede aportar muchísimo", agregó Araúz. "Es a través de la potencia de la economía azul que podemos sustentar de manera también sostenible las acciones concretas que nos lleven entonces a cuidar costas, ríos, manglares, corales y en fin un sinnúmero de recursos que en lo nutritivo de nuestras vidas puede aportar muchísimo", agregó Araúz.
Araúz recomienda a la ciudadanía "nutrirse de información", en torno a la economía azul, sus beneficios y las estrategias que debe implementar cada individuo.
Seguir los consejos de entidades gubernamentales como el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y de organizaciones sin fines de lucro como Marea Verde y el Museo del Canal, que son referentes en los temas ambientales en Panamá.