A pesar de las mejoras en las cifras de pobreza en Panamá durante las últimas dos décadas, muchos panameños continúan enfrentando dificultades financieras diarias. Carlos Araúz, financista y analista económico, plantea en su más reciente análisis en Conexión Financiera que, aunque la reducción de la pobreza extrema es notable, persisten profundas brechas en la forma en que se mide y se enfrenta el problema.
Sin embargo, añade que los panameños siguen sufriendo una realidad que no siempre refleja esas mejoras. Muchos ciudadanos viven al día, endeudándose para cubrir necesidades básicas, lo que señala que la medición tradicional de la pobreza no captura la magnitud completa del problema.
Nuevas formas de medir la pobreza
Araúz hace referencia a un ensayo del Dr. Max Roser, profesor en la Universidad de Oxford y fundador de Our World in Data, que critica el uso de la línea de pobreza fijada por las Naciones Unidas, equivalente a $2.15 dólares al día. Según Roser, esta cifra es insuficiente para comprender la complejidad de la pobreza en el contexto actual. En su lugar, sugiere adoptar un enfoque más elevado y escandinavo, donde un mínimo de $30 dólares al día sería necesario para vivir dignamente.
En línea con esta crítica, Araúz reflexiona sobre la situación en Panamá y señala que aunque el país ha avanzado al implementar nuevas métricas, como la pobreza multidimensional, que evalúa factores como acceso a salud, educación y transporte, aún queda mucho por hacer.
Desafíos globales y la necesidad de nuevas estrategias
Araúz también destaca que la pobreza no es solo un desafío económico, sino una batalla global que está profundamente entrelazada con otros problemas como el cambio climático y las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial. Durante la reciente Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, los líderes mundiales reafirmaron su compromiso de erradicar la pobreza como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
A pesar de los avances, Araúz concluye que "la lucha tiene que continuar de manera mucho más dedicada y frontal". Insiste en que para lograr una verdadera transformación en la guerra contra la pobreza, es necesario ajustar las mediciones y las estrategias actuales.
"No habrá manera de contrarrestar el flagelo de la pobreza si no aceptamos que hay que medir diferente para caminar distinto", enfatizó.