Una marea de panameños con la camiseta roja de la selección inundó el martes las calles de la capital tras el histórico triunfo de Panamá sobre El Salvador por 3-0, que asegura su segunda participación en un Mundial.
Goles y música desatan la euforia
Los goles de César Blackman, Eric Davis y José Luis Rodríguez desataron la emoción de fanáticos de todas las edades, quienes bailaron en plena vía, ondearon banderas y llenaron la ciudad de coches y motos pintados con los colores patrios.
La música de artistas locales como Dangerman, Japanesse y Boza acompañó la fiesta, mientras algunos aficionados celebraban lanzando cerveza al aire y coreando frases como “¡Qué locura!” y “¡Es nuestro segundo mundial!”.
La combinación de resultados asegura el histórico pase
El triunfo ante El Salvador se combinó con la victoria de Guatemala 3-0 sobre Surinam, lo que permitió a Panamá asegurar su clasificación al Mundial de 2026, que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá.
El entrenador Tomas Christiansen no pudo contener las lágrimas en la cancha tras el pitido final, reflejando la magnitud del logro.
Recuerdos del primer Mundial en 2018
La joven Yeisi Arosemena expresó su emoción a EFE: “Estoy superfeliz de que vayamos al Mundial… me recuerda igualito que la primera vez. Tengo flashback”.
Panamá había logrado su primera clasificación histórica al Mundial en octubre de 2017, para el torneo de Rusia 2018, generando celebraciones similares en la calle 50. En esa ocasión, el presidente Juan Carlos Varela declaró día libre, aunque el actual mandatario, José Raúl Mulino, ha descartado la misma medida.
Emoción y orgullo nacional
A pesar de no contar con día libre oficial, los panameños continuaron celebrando con entusiasmo su pase a la Copa del Mundo 2026, consolidando un hito histórico en el deporte nacional y uniendo a la población en torno a la pasión por la selección roja.