El Vaticano emitió nuevas normas para el proceso de determinar si ciertas curaciones califican como milagros para ganar la santidad, e incluyó ciertas salvaguardias contra posibles abusos financieros.
Entre las nuevas regulaciones hay una que establece que un milagro potencial no puede volver someterse a consideración si no consigue la aprobación del consejo de expertos médicos tras tres intentos. Otra regla dice que los expertos solo pueden recibir su paga a través de una cuenta bancaria, ya no en efectivo.
El papa Francisco exigió una mayor responsabilidad después de que se reveló que prácticamente no había supervisión financiera.

