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príncipe y gran maestre de la Orden de Malta realiza visita a Panamá

El príncipe y gran maestre de la Orden de Malta, Frey Matthew Festing, llegó hoy a Panamá en una visita de Estado, para reunirse e intercambiar condecoraciones con el presidente, Juan Carlos Varela, indicó una fuente oficial.

Frey Matthew Festing, quien además participará en el país de la Conferencia Regional (Centroamérica y Caribe) de la Orden de Malta, fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Luis Miguel Hincapié.

En su visita oficial que durará hasta el 28 de febrero, el príncipe y gran maestre será condecorado por Varela con la Orden Manuel Amador Guerrero en el Grado de Collar, en tanto que el gobernante panameño recibirá la Orden al Mérito Melitense en el Grado de Collar.

En el encuentro que sostendrá con Varela participarán los ministros de Salud, Javier Terrientes; de Desarrollo Social, Alcibíades Vásquez; y la Embajadora de Panamá ante la Orden de Malta, Miroslava Rosas.

Además de su entrevista con Varela, el representante de la Orden de Malta se reunirá con los presidentes del Órgano Judicial y del Órgano Legislativo, José Ayú Prado y Rubén de León, respectivamente, y visitará el Canal de Panamá y la Ciudad del Saber.

El jueves 25 visitará la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA), donde será investido como doctor "Honoris Causa" en Humanidades y Ciencias Religiosas.

Igualmente, del 26 al 28 de febrero participará de la Conferencia Regional de la Soberana Orden Militar, Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, que se celebrará en un hotel de la capital.

La histórica Orden de Malta es un Estado sin territorio, caso único en la historia, que cuenta con derecho internacional, ordenamiento jurídico propio y tiene relaciones diplomáticas con 104 países.

El origen de esta institución, fundada por el beato Gerardo, se se remonta al año 1048 aproximadamente, cuando mercaderes de la antigua república marinera de Amalfi obtuvieron del califa de Egipto el permiso para construir en Jerusalén una iglesia, un convento y un hospital para asistir a los peregrinos de cualquier fe o raza, según la propia Orden.

La constitución del reino de Jerusalén en el marco de las Cruzadas obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos y los peregrinos, y a proteger sus centros médicos y las principales vías de comunicación.

A la misión hospitalaria de la Orden se sumó la defensa de la fe y, con el tiempo, la Orden adoptó la cruz octagonal blanca, que sigue siendo hoy en día su símbolo.
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