Actualidad -  4 de marzo 2016 - 21:47hs

Papa Francisco condena el consumismo y descarte de alimentos

El Papa Francisco evocó el milagro de la multiplicación de los panes y peces en su visita a Bolivia, uno de los países más pobres de Sudamérica, donde las políticas y la inclusión "dan de comer" pese a culturas globales de descarte y consumismo.

Tras soportar bajas temperaturas en los últimos días, e incluso un calador frío matinal, el sol volvió a salir en Santa Cruz de la Sierra, sobre las cabezas de los fieles que se agolparon en la plaza del Cristo Redentor, a cuyos pies Francisco celebró una multitudinaria misa.

"Jesús nos sigue diciendo en esta plaza: 'Sí, basta de descartes'", clamó el papa argentino tras criticar la "lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, de consumo, todo negociable".

Francisco condenó también la lógica que excluye "a todos aquellos que no producen" y no ofrecen resultados, sólo porque "no nos dan los números, no nos cierran las cuentas".

"No es necesario que nadie se vaya. Basta de descartes, denles ustedes de comer", agregó el papa, que inauguró el V Congreso Eucarístico Nacional y pidió una vez más: "no se olviden de rezar por mí".

Francisco, que sorteó el miércoles la altura de La Paz durante su primer día de visita en Bolivia, elogió las políticas sociales del país, que en los últimos años ha registrado un crecimiento económico superior al de sus pares en la región.

"Bolivia está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país", dijo el pontífice de 78 años, a quien extirparon parte de un pulmón en su juventud, y que soportó sin mayores contratiempos la altitud de 4.000 metros de El Alto, ciudad colindante a La Paz, antes de viajar a Santa Cruz.

En su homilía, pronunciada por primera vez ante miles de indígenas de varias etnias bolivianas, quechuas y aymaras, que llegaron de distintas regiones del país, Francisco habló de los olvidados y descartados del mundo, en particular de las mujeres, que "cargan sobre sus hombros (...) las injusticias que no parecen detenerse", lamentó.

"Cargan sobre sí, el gozo y el dolor de una tierra. Ustedes llevan sobre sí la memoria de un pueblo", reconoció al mencionar a las poblaciones con una historia antigua. Algunas peticiones fueron leídas en lenguas nativas como el quechua.