El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos superó este martes los 4 dólares por galón, alcanzando su nivel más alto en casi cuatro años, impulsado por la creciente tensión geopolítica con Irán, según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA).
Impacto de la crisis en Medio Oriente
El alza en los precios responde principalmente al bloqueo que Irán impone de facto en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas mundial.
Esta situación ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales, elevando el costo del crudo y, en consecuencia, el precio de los combustibles en Estados Unidos y otras regiones.
Comparación con la crisis de 2022
La última vez que la gasolina superó los 4 dólares por galón fue en agosto de 2022, cuando llegó a rozar los 5 dólares, en medio de los efectos de la pandemia de COVID-19 y la invasión de Ucrania por parte de Rusia, según la Administración de Información Energética.
El nuevo repunte revive temores de inflación energética y presión sobre los consumidores, en un contexto económico aún sensible a los cambios en los precios del petróleo.
Presión política para la Casa Blanca
El incremento del precio de la gasolina representa un desafío para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de su estrategia frente a Irán.
El mandatario expresó su confianza en alcanzar un acuerdo negociado con la república islámica, aunque advirtió que, de no lograrse, su administración podría lanzar ataques contra instalaciones petroleras iraníes.
Perspectivas del mercado energético
Analistas advierten que la evolución del conflicto será clave para determinar el comportamiento de los precios en las próximas semanas. Un agravamiento de las tensiones podría mantener el precio del combustible al alza, mientras que una solución diplomática aliviaría la presión sobre el mercado.






