En Chiriquí, el año pasado 900 adultos recibieron cuidados paliativos, de estos, aproximadamente 600 padecían cáncer, otros por enfermedades comunes, en este grupo son las deficiencias cardíacas, problemas pulmonares, insuficiencia renal, demencia, VIH/SIDA y esclerosis lateral amiotrófica. El coordinador regional de Salud de Adultos del Minsa, Ramón Castillo destaca la importancia de armónica y eficaz articulación de los equipos que brindan cuidados paliativos, inclusive del sector privado.
Con el fin de mejorar la atención y el apoyo a sus familiares, se desarrolló un simposio en el que participaron personal técnico interdisciplinario del Minsa y de la Caja de Seguro, así como estudiantes de diversas ramas de la Medicina de la Universidad Especializada de las Américas (Udelas).
Entre los temas expuestos en la actividad se destacó la necesidad de agilizar el acceso a sustancias controladas, el manejo de pacientes en etapas terminales y el apoyo a los familiares de los mismos.
Aunque la mayoría de las personas que requieren cuidados paliativos son mayores de 60 años; los pacientes pueden tener cualquier edad; el año pasado un centenar de niños que recibieron este tipo de atención en Chiriquí tenían menos de 10 años.
En la administración de cuidados paliativos participan médicos y enfermeros (generales y especialistas) nutricionistas, trabajadores sociales, fisioterapeutas, psicólogos y personas capacitadas para brindar asistencia espiritual.