Panamá, 01 de diciembre 2020.
Iniciamos realizando un análisis de las fortalezas y debilidades de la economía en Panamá.
Para el Banco Interamericano de Desarrollo, Panamá será uno de los países más afectados por la pandemia en la región, con una caída del producto interno bruto del 9%.
Según efectos estadísticos, a mayor caída, mayor es el rebote de la economía. Razón por la que el BID diagnosticó fortalezas de Panamá:
Mejor previsión de crecimiento.
Mejor situación fiscal de partida
Fortaleza del centro bancario
Mejor acceso a mercados financieros internacionales
Mientras, que los riesgos que podrían empeorar la situación si no se les presta atención, citó:
Situación Caja de Seguro Social
Perfil de amortización de deuda
Inclusión en listas Gafi
Situación social
Otros desafíos que identificó el BID son:
Mejorar la gestión pública (burocracia)
Calidad sistema educativo
Cohesión social
Economistas coincidieron que el confinamiento y falta de planificación del gobierno provocó caída de la actividad productiva; lo que afectó: al sistema financiero, la sostenibilidad fiscal y la situación social.
Todo esto desembocó en consecuencias sociales.
Reducción de ingresos en hogares
Aumento del desempleo
Mayor vulnerabilidad en grupos ya vulnerables
Mipymes que pueden desaparecer definitivamente
Y se le suma el fuerte impacto sobre el empleo. Se acerca un 2021 con incertidumbre y sin pronósticos de la situación laboral en el país.
Con sólo 97 mil contratos reactivados de 280 mil suspendidos, analizan extender suspensión de contratos y jornadas reducidas desde enero.
También pronostican deterioro de las proyecciones fiscales. Los ingresos tributarios en 2020 cayeron a $3,800 millones. Sin embargo, esperan mejoría en 2021 con $4,200 millones.
Pese a estas cifras mantienen optimismo para 2021.
En el primer trimestre 2020 el desempeño de la economía panameña incrementó 0.4% medido a través del producto interno bruto. Ocho meses después la radiografía del país es otra, producto de la pandemia, razón por la que empresarios exigen una estrategia de reactivación y celeridad.
Panamá tiene grandes desafíos para reactivar su economía y que no empeoren las consecuencias en la población. Y para el futuro quedan preguntas por parte de empresarios y economistas: ¿Qué va a pasar con la moratoria bancaria a partir de junio 2021? ¿Hasta cuándo la flexibilidad regulatoria? Y ¿cuándo realizarán cambios institucionales que mejoren los trámites? El país sigue a espera de respuestas.
FUENTE: Redacción Eco




