Horas antes de la votación en la Asamblea Nacional, el defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, anunció el retiro de su candidatura para el periodo 2026-2031 tras una "profunda reflexión personal, familiar e institucional", destacando que la institución debe mantenerse por encima de cualquier interés individual.
Mediante una carta abierta el funcionario explicó que su decisión busca preservar la independencia, estabilidad y legitimidad de la Defensoría del Pueblo, evitando que se vea envuelta en controversias o interpretaciones que puedan afectar su rol como garante de los derechos humanos en Panamá.
Leblanc hizo un balance de su gestión, resaltando la recuperación del estatus internacional de la entidad como Institución Nacional de Derechos Humanos conforme a los Principios de París, así como la implementación de una reforma integral de su marco legal y el fortalecimiento de sus capacidades institucionales.
Hizo énfasis en el acompañamiento brindado durante momentos críticos como la pandemia de 2020, la crisis social de 2022-2023 y las protestas de 2025, además de la expansión de su presencia en comunidades apartadas, la atención a decenas de miles de ciudadanos y la emisión de 49 informes sobre vulneraciones de derechos humanos.





