La exdiputada Ana Matilde Gómez puso sobre la mesa un debate clave sobre la idoneidad en los nombramientos públicos, la transparencia institucional y las tensiones entre la Contraloría General y la Asamblea Nacional. A su juicio, los cargos públicos no solo deben asignarse por probidad, sino también por competencia técnica real.
Cuestionamientos por vínculos y conflictos de interés
Gómez advirtió sobre la importancia de evitar círculos cerrados en el poder, señalando que los vínculos familiares o cercanos pueden generar dudas sobre la fiscalización y la transparencia.
En ese contexto, cuestionó recientes nombramientos en el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), señalando posibles conflictos de interés que deben ser evaluados con rigor.
Contraloría vs Asamblea: tensión por retención de pagos
La exlegisladora también se refirió al enfrentamiento entre la Contraloría General y la Asamblea Nacional por la retención de salarios a funcionarios, advirtiendo que se debe evitar sancionar sin el debido proceso. “No puede haber una pena anticipada sin que se compruebe una falta”, advirtió.
Sin embargo, también defendió las facultades de fiscalización del contralor, aunque insistió en que deben aplicarse con procedimientos claros y sin afectar derechos laborales.
Falta de resultados y controles sin corregir
Gómez cuestionó que, tras investigaciones previas sobre irregularidades en la Asamblea, aún no se hayan visto reformas concretas en los sistemas de control. A su juicio, los hallazgos deben traducirse en cambios administrativos efectivos.
Tecnología y control del ausentismo
La exdiputada también señaló que el uso de sistemas electrónicos o biométricos de control de asistencia podría evitar irregularidades en la función pública. “Hoy la tecnología permite controles más eficientes y transparentes”, destacó.
Finalmente, advirtió sobre el riesgo del “voto transaccional” y la necesidad de romper con prácticas políticas tradicionales basadas en intercambios de favores.
El llamado, dijo, es a construir una nueva forma de hacer política más transparente, institucional y menos clientelista.




