La violencia y las balaceras en sectores de San Miguelito están impactando directamente la atención médica. El director regional de Salud, el doctor Algis Torres, reveló que varios centros de salud han tenido que reducir horarios, reforzar seguridad e incluso trasladar personal médico por amenazas armadas dentro de las instalaciones.
“Hace dos semanas tuvimos una balacera frente a la entrada del centro de salud”, relató el funcionario, quien explicó que la falta de policías suficientes impide mantener cobertura permanente en todas las instalaciones de salud del distrito.
Según Torres, la presencia policial logró disminuir los incidentes en Torrijos Carter, pero la violencia terminó desplazándose hacia otros centros. En Amelia Denis de Icaza, la situación obligó a reducir el horario de atención nocturna por temor a nuevos ataques.
Médicos piden traslados por amenazas armadas
El director regional confirmó además que médicos y funcionarios han solicitado traslados debido al riesgo que enfrentan mientras trabajan. Incluso relató casos en los que hombres armados ingresaron buscando pacientes heridos pertenecientes a bandas rivales.
Evalúan instalar escáneres para detectar armas
Torres aseguró que actualmente evalúan instalar escáneres en las entradas de algunos centros para detectar armas de fuego, ya que muchos pacientes y acompañantes ingresan armados.
El funcionario también reveló que el Policentro de San Isidro cuenta incluso con una pequeña celda para contener temporalmente a personas agresivas o violentas mientras son trasladadas por la Policía.
De acuerdo con las cifras compartidas en la entrevista, en los últimos seis meses los centros de salud de San Miguelito han atendido entre 300 y 400 personas heridas por arma de fuego. La mayoría son jóvenes entre 15 y 24 años.
Bandas criminales impactan servicios de salud
Torres explicó que la inseguridad también afecta la posibilidad de ampliar horarios en los centros de salud, ya que mantener instalaciones abiertas hasta altas horas de la noche requiere no solo médicos, sino personal de enfermería, técnicos, farmacéuticos, seguridad y limpieza.
Otro de los proyectos prioritarios será la rehabilitación del centro de salud de Don Bosco, actualmente vandalizado. El director indicó que se construirá un muro perimetral para proteger al personal de posibles balas perdidas y se habilitará una garita policial dentro de las instalaciones.
La licitación para los trabajos será subida a la plataforma esta misma semana y se estima que las adecuaciones podrían tardar entre tres y cuatro meses.
Para Torres, el problema de fondo sigue siendo la violencia que afecta a las comunidades y termina limitando el acceso a servicios médicos básicos. “La población misma está siendo afectada con estos eventos”, concluyó.