El administrador de ACODECO, Ramón Abadi, reflexionó sobre el reciente proceso de elección del magistrado del Tribunal Electoral, asegurando que la experiencia deja aprendizajes políticos y personales, y reafirmó su visión sobre la dinámica de este tipo de designaciones en la Asamblea Nacional.
En ese sentido, sostuvo que este tipo de elecciones forman parte del ejercicio de la vida pública, donde las aspiraciones dependen de la capacidad de sumar apoyos dentro del órgano legislativo.
Experiencia y aspiraciones futuras
Abadi también recordó que participó en el proceso de evaluación de hojas de vida ante la Comisión de Credenciales, lo que le permitió interactuar con diferentes bancadas legislativas.
Aseguró que fue bien recibido y que muchos diputados ya conocían su trayectoria previa dentro del Tribunal Electoral. “Conversamos con todas las bancadas, con todos los dirigentes. Fue una experiencia positiva y respetuosa”, indicó.
Aunque reconoció que no resultó electo, no descartó una futura aspiración dentro del sistema electoral. “Esto queda como una aspiración personal a futuro. Quizás en los próximos seis u ocho años pueda volver a presentarse una oportunidad”, señaló.
Clientelismo y dinámica política
Consultado sobre la dinámica interna del proceso, Abadi hizo referencia a lo que describió como diferencias entre propuestas técnicas y negociaciones políticas dentro del Legislativo.
Desde su perspectiva, la elección está marcada por la construcción de votos más que por las propuestas en sí. “En la Asamblea lo que pesan son los votos. Los votos se logran políticamente”, sostuvo.
Aunque evitó señalar directamente prácticas específicas, sí planteó que dentro de estos procesos existen intercambios propios de la política.
Retos del tribunal electoral
Abadi subrayó que el Tribunal Electoral enfrenta importantes desafíos de modernización, especialmente en materia tecnológica y de confianza ciudadana. “El Tribunal Electoral merece renovación, tecnología y fortalecer la confianza del pueblo panameño. Eso es fundamental para la democracia”, afirmó.
En esa línea, advirtió que el sistema electoral debe adaptarse a nuevas herramientas como el voto electrónico y la modernización de sus procesos internos.
Llamado a la estabilidad institucional
Finalmente, el administrador de ACODECO cuestionó la idea de que los cambios en la dirección del Tribunal Electoral puedan provocar salidas masivas de funcionarios, señalando que las instituciones deben sostener su capacidad técnica por encima de los ciclos políticos.




