El abogado Harley Mitchell defendió el proyecto Puerto Barú, asegurando que se trata de una iniciativa basada en criterios de desarrollo sostenible y respaldada por estudios técnicos y ambientales. Explicó que el proyecto contempla el uso parcial de un canal natural ya existente y que su diseño busca compatibilizar la actividad portuaria con la protección del entorno.
Impacto ambiental “controlado”, según el abogado
Mitchell sostuvo que la intervención representa solo una fracción del área total del sistema natural y que el manejo del material de dragado se realiza en una zona específica diseñada para minimizar riesgos ambientales.
Aseguró además que el proyecto ha sido sometido a seguimiento técnico y a revisiones por parte de las autoridades competentes.
“No afecta el Parque Coiba”
Uno de los puntos centrales de su defensa es que Puerto Barú no tiene impacto directo sobre el Parque Nacional Coiba, sitio reconocido como patrimonio mundial. “El sitio de disposición está a más de 60 kilómetros. La huella ecológica no llega hasta Coiba”, afirmó.
Según explicó, las corrientes marinas y la dinámica natural del Golfo de Chiriquí hacen improbable que los sedimentos lleguen al área protegida.
Respaldos y controversia internacional
El abogado también señaló que el proyecto ha sido analizado en distintas instancias, incluyendo revisiones ambientales y observaciones de organismos internacionales como la UNESCO, las cuales según dijo no son vinculantes sin la mediación del Estado panameño.