Panamá necesita dejar de postergar soluciones de fondo y avanzar hacia acuerdos nacionales que permitan enfrentar retos como la falta de agua, el desempleo, las deficiencias educativas y el alto costo de la vida, planteó Olimpo Sáez, al pedir mayor participación de todos los sectores del país.
Sáez explicó que muchas de las dificultades actuales son consecuencia del crecimiento desordenado de las ciudades y de la falta de planificación durante décadas.
“El Mundial pasa y el país se queda con sus problemas”
Según el dirigente, existe una desconexión entre las discusiones políticas y las verdaderas necesidades nacionales. A su juicio, el debate público suele centrarse en intereses particulares y no en propuestas de país.
“El Mundial pasa y el país se queda con sus problemas”, expresó al comparar el entusiasmo colectivo por el fútbol con la poca atención que reciben temas estructurales.
Bicentenario Del Congreso Anfictiónico De 1826
Sáez también abordó la importancia histórica del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, impulsado por Simón Bolívar como un espacio de unidad entre las nuevas repúblicas latinoamericanas. Recordó que Bolívar veía a Panamá como un punto estratégico para América y destacó que esa visión sigue vigente dos siglos después.
El vocero resaltó que la conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico servirá para reforzar la posición geopolítica del país, especialmente con reuniones de la OEA, la Asociación de Estados del Caribe y encuentros con presidentes de la región.
Sáez consideró que estas actividades fortalecen la imagen internacional de Panamá y resaltan la importancia del Canal como patrimonio nacional. “El día que el Canal no funcione por falta de agua, Panamá enfrentará una crisis nacional”, advirtió.
En ese sentido, recordó que desde la década de 1960 ya existían estudios que alertaban sobre posibles problemas hídricos para el funcionamiento del Canal de Panamá y mencionó proyectos históricos como el embalse de Río Indio.
Para Sáez, el bicentenario del Congreso Anfictiónico representa una oportunidad para retomar la visión bolivariana de integración regional y replantear el rumbo del país frente a sus desafíos actuales.