En Panamá se ha abierto un debate por la comercialización de los conocidos productos sucedáneos, pero ¿Qué efectos tienen estos en la salud de los panameños? ¿Están conscientes los consumidores de los que compran en el mercado? Un producto sucedáneo no es más que la imitación del alimento original.
Aunque los conocedores del tema insisten en que no se debe satanizar los productos sucedáneos, ya que hay necesidades como las fórmulas para bebés, sin embargo es bueno repasar qué ingredientes tienen algunos de estos productos.
Jenny Carrasco, del departamento de Salud Nutricional del Ministerio de Salud (Minsa), destacó que un producto para que sea natural no debe tener más de cinco ingredientes.
"En ese sentido, cuando tenemos sucedáneos de queso significa que tiene otros productos como son carbohidratos, maltodextrina que eso va a hacer que el queso no se derrita como esperamos dentro de una preparación. Su consumo debe ser moderado, nosotros siempre recomendamos una alimentación en su forma natural", destacó.
Alto costo de la vida inclina a consumidores
El ahorrar en alimentos hace que el consumo de productos de imitación no sea nada extraño o nuevo, pero es importante que lea las etiquetas y no los consuma de manera prolongada.
En el país se conformó una mesa técnica para analizar el reglamento de los productos sucedáneos, una decisión final tomará su tiempo.
"Va a tomar el tiempo que tiene que tomarse porque esta no es una situación donde nosotros no solamente podamos estar revisando desde una óptica, que es la óptica de los productores nacionales. Hay que ver también que la competencia general se tiene que dar con las importaciones también, entonces hay que ver como no satanizamos los productos", señaló el vocero de la Acodeco.
Un sucedáneo es un producto que imita al original, en apariencia, textura, color y olor pero que a menudo aportan menos a la salud.





