El aumento de casos de VIH y SIDA en Panamá mantiene en alerta a organizaciones de salud y a la sociedad en general. Así lo advirtió Orlando Quintero, director de la Fundación Probidsida, quien insistió en la importancia del diagnóstico temprano, el tratamiento oportuno y la toma de conciencia individual para frenar el avance de la epidemia.
De acuerdo con el director de Probidsida, actualmente se reportan 1,875 personas por VIH y sida, con casi 300 muertes, cifras que calificó como preocupantes.
Quintero también destacó que más de 22 mil personas viven con VIH en Panamá y reciben tratamiento, lo que representa un avance, pero advirtió que la realidad de la epidemia sigue siendo alarmante.
En ese contexto, subrayó que la responsabilidad no recae únicamente en las organizaciones.
“Hay una realidad que tenemos que confrontar, no Providsida, tenemos que confrontarla tú como persona, esa conciencia de riesgo a la que estamos llamando, la decisión es tuya de protegerte”, afirmó.
Aumento de casos en Carnavales
El director de la fundación hizo un llamado especial ante la cercanía de los carnavales, una temporada en la que —según explicó— suelen relajarse las medidas de prevención. “Las personas tienen relaciones sexuales sin protección”, advirtió, y enfatizó que el disfrute no debe estar reñido con el autocuidado. “Sí podemos carnavalear, disfrutarnos, estar como se dice en la parranda, pero sanamente”.
Quintero fue enfático en el uso del preservativo como medida básica de protección. “Si tú vas a tomar la decisión de tener una relación por lo menos a un preservativo, no, protegerte, no, la decisión, tú puedes carnavalear, pero la decisión de la protección es tuya, no es de más nadie”, reiteró.
Finalmente, hizo un llamado directo a los jóvenes y a los padres de familia, destacando la importancia del diálogo.
“Sabemos que los jóvenes no ven mucha televisión, es puro de redes, también vamos a estar en las redes”, explicó, y pidió a los padres que hablen con sus hijos desde la orientación y no desde la imposición. “Que le hablen, pero no que le hablen como un sargento”, recomendó, al señalar que el objetivo es sensibilizar y fomentar la conciencia de riesgo.





