El Ministerio de Educación (Meduca) anunció que Panamá retomará su participación en la prueba PISA en 2029, como parte de una estrategia orientada a fortalecer el sistema educativo y medir con mayor precisión los avances estructurales en curso.
Enfoque en formación docente y tecnología
Dentro de las acciones en marcha, el ministerio resaltó el fortalecimiento de las competencias docentes mediante procesos continuos de capacitación, así como la implementación de programas como “Entre Pares”.
Estas iniciativas buscan integrar de manera efectiva herramientas tecnológicas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, con el propósito de elevar la calidad educativa y responder a las demandas actuales del entorno global.
Contexto: la decisión de no participar en PISA 2025
El anuncio del regreso a PISA en 2029 se da luego de que en octubre de 2024 la ministra de Educación, Lucy Molinar, defendiera la decisión de excluir a Panamá de la edición 2025 de esta evaluación internacional.
En ese momento, la titular del Meduca argumentó que el país había invertido más de 2 millones de dólares en la prueba sin obtener resultados significativos, señalando que los recursos debían enfocarse en impulsar cambios dentro del sistema educativo.
¿Qué mide la prueba PISA?
La prueba PISA, impulsada a nivel internacional, evalúa las competencias de los estudiantes en áreas clave como lectura, matemáticas y ciencias, con el objetivo de medir la calidad y equidad de los sistemas educativos.
De acuerdo con la Unesco, la evaluación del aprendizaje permite comprender, medir y mejorar la educación mediante el análisis de lo que los estudiantes saben y son capaces de hacer, así como los factores que influyen en su rendimiento.
Importancia de la evaluación educativa
Estas evaluaciones forman parte del seguimiento de los sistemas educativos y sirven como base para diseñar políticas públicas más eficaces, mejorar los planes de estudio, fortalecer la pedagogía y optimizar los recursos educativos.
A nivel individual, también permiten a los docentes medir el progreso de los estudiantes durante y al final de los procesos de enseñanza, facilitando ajustes que contribuyan a mejorar los resultados académicos.






