Panamá cuenta con la primera carretera ecológica. Se trata del nuevo Corredor del Caribe en María Chiquita, provincia de Colón anunciado por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP). De igual manera se anunció la creación del Parque Nacional Sierra Llorona.
El MOP actúa como promotor de la nueva carretera ecológica Corredor del Caribe, proyecto de desarrollo vial entre María Chiquita y Santa Rita Arriba con una longitud aproximadamente de 28 kilómetros, mismo que actualmente registra un 40 % de avance físico y cuenta con dos estudios de Impacto Ambiental (EsIA) aprobados, uno de categoría II y otro de categoría III.
La iniciativa de creación de este parque nacional coincidió con las primeras fases de dicho proyecto vial, lo que permitió unificar criterios técnicos y ambientales y replantear su diseño bajo un enfoque de carretera ecológica. Por ello, el Corredor del Caribe tendrá restricciones ambientales específicas, incluyendo la prohibición de circulación de vehículos pesados, un límite de velocidad de 40 km/h, dos garitas de control, y el aprovechamiento mayoritario de caminos ya existentes, medidas orientadas a minimizar el impacto ambiental.
Pasos de fauna sobre la carretera
Aún más importante, la nueva carretera ecológica incorpora la construcción de 35 pasos de fauna a lo largo de su trazado, incluyendo pasos aéreos, pasos terrestres secos, pasos terrestres pluviales, y pasos integrados a puentes vehiculares, distribuidos estratégicamente según evaluaciones técnicas y científicas.
La zona natural de Sierra Llorona cumple un rol estratégico como corredor biológico entre el Parque Nacional Chagres y el Parque Nacional Portobelo, ya que hace posible el movimiento natural de la fauna silvestre entre ecosistema. Los pasos de fauna a lo largo de la carretera contribuyen directamente a este objetivo, al integrar la infraestructura vial con la conservación de la biodiversidad.
Estas estructuras estarán diseñadas para atender las necesidades de desplazamiento de distintos grupos de fauna silvestre: los pasos aéreos facilitan el cruce de especies arborícolas como monos y ardillas; los pasos terrestres secos permitirán el tránsito de mamíferos medianos y grandes como ñeques, saínos, ocelotes, pumas y jaguares; mientras que los pasos pluviales y asociados a cuerpos de agua ayudan al movimiento de especies vinculadas a zonas húmedas. En conjunto, estas medidas buscan reducir el riesgo de atropellos, asegurar el movimiento seguro de la fauna y mantener la conectividad ecológica del área protegida.
Sobre este trabajo interinstitucional, el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, destacó que el Corredor del Caribe "no solo mejorará la conectividad hacia la Costa Arriba de Colón, sino que también impulsará el turismo, la economía regional y el desarrollo sostenible, integrando infraestructura moderna con la protección de la fauna y flora del área atlántica del país".





