El Gobierno de Panamá confirmó la detención de un grupo de ciudadanos panameños en Cuba, que según las autoridades isleñas fueron arrestados por realizar pintadas críticas con el Gobierno y el sistema político en La Habana.
La Cancillería indicó que han realizado gestiones formales ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba para conocer la "situación jurídica" de sus connacionales, "garantizar su integridad física y asegurar el pleno respeto a sus derechos conforme al derecho internacional y la legislación vigente".
"El Gobierno panameño actuará con responsabilidad, prudencia y firmeza en la defensa de los derechos de sus ciudadanos, respetando al mismo tiempo la soberanía y el marco jurídico de la República de Cuba", advirtió la Cancillería en la nota, al tiempo que pidió "respeto al debido proceso, el apego a los derechos humanos y al derecho ciudadano".
El Ministerio del Interior (Minint) de Cuba había informado horas antes del arresto de diez ciudadanos panameños acusados de un presunto delito de propaganda contra el orden constitucional, para el que el Código Penal cubano prevé penas de cárcel de hasta 8 años.
Las pintadas contenían frases como "Abajo la tiranía", "Comunismo: enemigo de la comunidad" y "Confiamos en Donald Trump, Marco Rubio y Mike Hammer", en referencia, respectivamente, al presidente de EE.UU., su secretario de Estado y su embajador en la isla.
Todas las pintadas estaban fechadas con el día en el que se realizaron, el 28 de febrero, y tenían abajo las siglas CDPC. La ONG independiente Centro de Documentación de las Prisiones Cubanas (CDPC) negó cualquier relación con esta acción.
Confesiones
Según el Minint, los arrestados confesaron que se les captó en Panamá, donde residen todos ellos, para "confeccionar letreros con contenido de carácter subversivo, contrarios al orden constitucional".
Los arrestados iban a cobrar por esta operación entre 1.000 y 1.500 dólares cada uno al regresar a Panamá, agregó el comunicado.
Las detenciones se dieron en un momento de gran tensión entre EE.UU. y Cuba, luego de que Washington bloqueara la entrada de petróleo a la isla y presionara a La Habana para iniciar una negociación.
La semana pasada la Tropa Guardafrontera cubana entró en un tiroteo con una lancha rápida procedente de EE.UU. en la que viajaban diez personas (cubanos residentes en Florida) que portaba gran cantidad de armamento, munición y equipamiento militar.
El incidente sucedió en aguas territoriales cubanas, según el Minint, que aseguró que fueron los tripulantes de la lancha quienes abrieron fuego cuando la embarcación oficial se les acercó para identificarlos.
En el incidente murieron cuatro tripulantes de la lancha rápida y los otros seis resultaron heridos, al igual que un guarda fronterizo cubano.





