La Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) proyecta que el país pueda recuperar la tarjeta verde de la Unión Europea (UE) durante el primer semestre de 2026, tras concluir las fases finales de adecuación y control para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
La delegación fue recibida por el administrador general de ARAP, Eduardo Carrasquilla, y el subadministrador general, Gerardo Irimia, quienes presentaron los avances legales, operativos y tecnológicos de la institución.
Tecnología y trazabilidad como pilares del control pesquero
Durante su recorrido, Zúñiga conoció la labor del Centro de Seguimiento Pesquero (CSP), encargado de la vigilancia satelital de la flota nacional. El diputado destacó la importancia de demostrar ante la UE la capacidad sancionadora de ARAP, fundamental para la auditoría que Panamá enfrentará el próximo año.
Carrasquilla explicó que la institución fortalece la flota mediante procesos rigurosos de verificación, trazabilidad y modernización de la carta de No Objeción, asegurando que solo operen embarcaciones con historial transparente y sin vínculos con pesca ilegal.
Medidas clave para alcanzar la tarjeta verde
Para cumplir con los estándares europeos, Panamá implementará un sistema digital de trazabilidad pesquera, incorporará nuevos inspectores y adquirirá patrulleras, reforzando el control y la fiscalización. Estas medidas buscan garantizar la sostenibilidad del sector y la credibilidad internacional del país en materia pesquera.
Panamá y la UE: un compromiso estratégico
La tarjeta verde de la UE es un reconocimiento a los países que cumplen con las normas internacionales contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Recuperarla es un objetivo estratégico para Panamá, tanto para proteger sus recursos acuáticos como para mantener acceso preferencial a los mercados europeos y fortalecer la industria pesquera nacional.



