El ministro de Obras Públicas (MOP), José Luis Andrade, anunció que entre julio y agosto de 2026 deberán estar concluidos los primeros 50 zarzos que se construyen en la comarca Ngäbe Buglé, como parte del programa “100 Puentes Zarzos”.
La iniciativa surge tras el incidente registrado el año pasado en esta zona, donde fallecieron dos estudiantes, y busca ofrecer una solución a las dificultades de acceso en áreas montañosas. Según Andrade, se trata de una intervención integral. “Se trata de dos proyectos en uno, ya que incluyen tanto la construcción de caminos como de zarzos”, explicó.
El plan contempla la apertura de más de 30 kilómetros de caminos, necesarios para poder ejecutar las obras en zonas de difícil acceso. En una segunda fase, se construirán otros 50 zarzos, la mayoría en el distrito de Kankintú.
En cuanto a los costos, el ministro aclaró que las estimaciones generalizadas no reflejan la realidad del proyecto.
Costos de los zarzos
Añadió que los precios se establecen tomando como referencia los valores de la Contraloría General de la República, considerando además las condiciones del terreno. “No solo se construyen zarzos, también hay que habilitar caminos. Se trata de zonas donde hay que caminar horas y enfrentar condiciones climáticas complejas”, precisó.
La inversión estimada para la primera fase asciende a 18 millones de dólares, mientras que la segunda fase rondará los 20 millones. Sobre el mecanismo de contratación, Andrade indicó que se recurrió a la vía directa por urgencia.
“El informe que plantea que el costo de los zarzos deben ser 150,000 por estructura, también advierte que urge iniciar la construcción de los mismos inmediatamente”, explicó.
El programa “100 Puentes Zarzos”, anunciado por el presidente José Raúl Mulino en diciembre de 2025, busca atender una deuda histórica en comunidades rurales. “Cada zarzo representa un niño que llega vivo a su escuela y regresa seguro a su casa”, afirmó Andrade.
Durante la gira, las autoridades también visitaron el Centro Educativo Básico General de Cascabel, que atiende a más de 500 estudiantes, donde se comprometieron a regresar en mayo con respuestas a las necesidades planteadas por la comunidad educativa.




