Ante el incremento sostenido de casos de sarampión en la región de las Américas, el Ministerio de Salud (Minsa), a través del Departamento Nacional de Epidemiología, informó que Panamá mantiene y refuerza sus acciones de vigilancia epidemiológica para la detección oportuna de casos sospechosos y la implementación inmediata de medidas de control.
“Desde que Panamá eliminó el sarampión en 1995, con el último caso autóctono registrado, el país ha mantenido una vigilancia permanente para la detección de casos sospechosos y evitar su reintroducción”, destacó el Dr. González.
El especialista indicó que el sistema nacional de vigilancia epidemiológica da seguimiento a cualquier caso sospechoso que presente síntomas compatibles con sarampión, activando de inmediato la investigación de campo.
Explicó que, ante una sospecha, se implementan acciones de control como el bloqueo vacunal o “perifoco”, que consiste en vacunar a los contactos estrechos del caso sospechoso, junto con la búsqueda activa de posibles contagios en la comunidad.
“Nosotros trabajamos a partir de la sospecha, no esperamos el resultado de laboratorio para actuar. Inmediatamente se activan los equipos de respuesta rápida”, enfatizó.
Situación regional
El Dr. González señaló que actualmente se registran casos en gran parte del continente americano, con mayor incidencia en países de América del Norte como Estados Unidos, México y Canadá.
En Centroamérica, Guatemala reporta alrededor de 3 mil casos acumulados, mientras que en Suramérica; Brasil, Argentina y Bolivia mantienen transmisión activa. Asimismo, países vecinos como Colombia y Costa Rica han notificado casos importados.
Indicó que estos casos importados representan un riesgo para Panamá debido a la movilidad internacional de personas, especialmente por viajes o contacto con personas infectadas.
Vacunación: principal herramienta de prevención
El Minsa reitera que Panamá cuenta con un esquema de vacunación robusto y coberturas elevadas, lo que constituye la principal barrera frente a la enfermedad.
El esquema contempla:
Primera dosis de la vacuna triple viral (MMR) a los 12 meses de edad.
Refuerzo a los 18 meses.
Dosis adicional con vacuna MR en mayores de 18 años, según corresponda.
El Dr. González advirtió que los menores de un año representan un grupo vulnerable, ya que aún no han recibido la vacuna, por lo que es fundamental la protección colectiva mediante altas coberturas de inmunización.
Además, aseguró que el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) dispone de suficientes dosis para garantizar la cobertura nacional.
Semana de Vacunación en las Américas
El Minsa anunció que a partir del 23 de abril Panamá participará en la Semana de Vacunación en las Américas (SVA), durante la cual se intensificarán las jornadas de inmunización en todo el país.
Se habilitarán puestos de vacunación en instalaciones de salud y espacios públicos, se desplegarán equipos extramuros para facilitar el acceso.
El Minsa exhorta a la población a revisar su tarjeta de vacunación y completar esquemas pendientes.
Las vacunas son gratuitas en todas las instalaciones públicas de salud.
Recomendaciones a la población
El Ministerio de Salud reitera el llamado a la ciudadanía a verificar su esquema de vacunación; acudir a los servicios de salud ante síntomas como fiebre, erupción cutánea, tos, secreción nasal o conjuntivitis; vacunarse al menos 15 días antes de viajar al extranjero, especialmente a eventos masivos como la Copa Mundial de Fútbol.
Capacidad de diagnóstico y respuesta
Panamá cuenta con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud como laboratorio de referencia nacional, con capacidad para confirmar casos en corto tiempo. No obstante, las acciones de control se activan desde la sospecha clínica.
Llamado regional
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) ha reiterado a los países la importancia de mantener coberturas de vacunación altas y homogéneas, fortalecer la vigilancia epidemiológica y garantizar una respuesta rápida ante casos sospechosos.
El organismo internacional advirtió que el incremento de casos en 2025 y 2026 representa una señal de alerta que requiere acciones inmediatas y coordinadas para evitar la reintroducción y propagación del virus en la región.





